[Análisis] Tron Evolution

La mayoría de vosotros, aficionados al mundillo de los videojuegos y de los ordenadores, seguramente habréis oído hablar alguna vez de Tron, film que en 1982 llegó a la pantalla grande de manos de la factoría Disney y que, a día de hoy, está considerada como una película de culto.

El largometraje de Steven Lisberger se adelantaba a su tiempo y nos presentaba a Kevin Flynn, un ingeniero informático interpretado por el magistral Jeff Bridges que, después de una serie de desencuentros, se encuentra a sí mismo dentro de las entrañas de un ordenador, conviviendo con programas y “juegos” que el mismo ha creado; todo bajo la atenta mirada de un programa informático que le hará la vida imposible.

Como no podía ser de otra manera, finalmente ha llegado a los cines la segunda parte de la película, Tron Legacy, y junto a ella el videojuegos que hoy nos ocupa, Tron Evolution. A diferencia de la mayoría de títulos que llegan al mercado junto a grandes producciones cinematográficas, Tron Evolution no está basado en el argumento de la película si no que, en vez de eso, los chicos de Propaganda Games han decidido que los 30 años que separan a Tron de la nueva Legacy se conviertan en los pilares del juego.

Así pues, Evolution comienza tras el desenlace del primer film y nos pone en la piel de Anon, el nuevo programa de seguridad de Kevin Flynn, creado en un principio para resolver tareas menores pero que, más tarde se verá inmerso en la brutal guerra que estalla entre los dos tipos de programa más importantes que pueblan el mundo virtual, los ISO y los básicos.

Una curiosa mezcla de géneros

Con un sólo vistazo a las imágenes o a los vídeos que acompañan a este artículo sería sencillo afirmar que nos encontramos ante un juego de acción en tercera persona. Y es cierto, sin embargo, Evolution presenta muchos elementos de otros géneros que merece la pena comentar, como sus grandes dosis de plataformas o el sistema de mejora de personaje a través de puntos de experiencia.

Las fases de plataformas son habituales dentro de la aventura, momentos en los que llevaremos a nuestro personaje a realizar saltos imposibles, a recorrer distancias insalvables a través de las paredes al más puro estilo Prince of Persia o a alcanzar salientes a primera vista inalcanzables.

Sin embargo, y a pesar de que las plataformas son una parte fundamental del juego, la mayor parte del tiempo la pasaremos inmersos en combates, ya sea a pie, dentro de un tanque futurista o a lomos de la clásica moto de luz.

A la hora de luchar “cuerpo a cuerpo” tenemos a nuestra disposición el famoso disco de luz, que, a modo de boomerang nos servirá para acabar con todos los enemigos que nos salgan al paso. Conforme vayamos acabando con ellos iremos consiguiendo puntos de experienia que nos servirán para comprar “actualizaciones de sistema”, o lo que es lo mismo, mejorar las cualidades de nuestro personaje.

De esta manera, a lo largo de la aventura iremos mejorando diversos aspectos de nuestro personaje tales como el daño que inflinge su disco de luz, la cantidad de vida o las cualidades de nuestra moto. Junto a las mejoras también desbloquearemos nuevas habilidades del disco de luz, que nos exigirán nuevas combinaciones de botones y que servirán para diversos enemigos en concreto, aspecto que se nos indica en el análisis que el sistema realiza y nos muestra de los nuevos enemigos que van apareciendo a lo largo de la trama.

Pero, a pesar de que el sistema de mejoras está trabajado y de que hay un buen número de golpes nuevos que desbloquear, los combates se acaban convirtiendo en un machaque de botones continuo, lo que hace que a la larga los combates se nos hagan bastante monótonos, algunos en concreto incluso tediosos.

Como ya hemos dicho, también tendremos la oportunidad de manejar la famosa moto de luz. Algo que haremos a lo largo de frenéticas fases en las que hemos echado de menos un mayor número de enemigos que combatir. Otra de las variaciones en el desarrollo de la aventura llega cuando tomamos el control del clásico tanque que vimos en la primera película que, con una potencia de combate inusitada hará que estos momentos se conviertan en una auténtica masacre en la que arrasaremos con todo lo que nos salga al paso.

Los desarrolladores también han intentado implementar la típica recolección de información que tan de moda está hoy en día. Sin embargo, debido a la linealidad de los escenarios y a la poca libertad de movimiento que tenemos en la aventura estas búsquedas se convertirán en algo anecdótico.

Pues bien, como habéis visto, Tron Evolution es una bien llevada mezcla de elementos que sin embargo, no consigue hacer que las ocho horas de duración que tiene la aventura se nos hagan repetitivas. De esto tiene la culpa básicamente un sistema de combate demasiado simple y, sobre todo, la falta de variedad en la situaciones que presenta la trama. Tampoco ayuda un control del personaje demasiado brusco que hará que en más de una ocasión caigamos al vacía en medio de una fase de plataformas y tengamos que volver a repetir el proceso, al igual que la cámara, que nos dejará vendidos en más de una ocasión.

Por suerte, todavía nos queda el notable modo multijugador, que será el que haga que no dejemos el juego en la estantería nada más terminar la historia. Lo que más llama la atención de esta modalidad es la gran implementación que se ha hecho de ella con el modo historia gracias al sistema de mejora de personaje. Los progresos y mejoras que consigamos en las partidas multijugador podremos usarlos en los diversos capítulos que componen la historia y al revés, lo que hará más sencillo terminar la historia en el mayor nivel de dificultad.

Así pues, en esta modalidad podemos disfrutar de los ya clásicos duelos a muerte por equipos, en solitario o capturas de bandera. Y como creemos que no necesitáis más referencias sobre estas modalidades multijugador pasamos directamente al modo más interesante, en el cual las motos pasan a tomar todo el protagonismo en una batalla frenética de diez jugadores en las que tendremos que dominar bien a nuestra bestia si no queremos caer abatidos por el desdello de luz de nuestros enemigos. Este último es sin duda el modo más innovador y también el más divertido, pues nos ofrece esas batallas a lomos de la moto que tanto echamos de menos en el modo para un jugador.

Encuanto al aspecto técnico, Tron Evolution nos ofrece una de cal y otra de arena, sobre todo si nos referimos al apartado gráfico. Es innegable que el trabajo artístico es impecable, tanto a la hora de recrear el universo de Tron como a la hora de diseñar los diversos personajes que forman la historia. Lo que más nos ha llamado la atención es lo bien que se han estructurado los niveles para dar lugar a las fases de plataformas así como también nos ha llamado la atención lo bien que se han implementado diversos elementos necesarios para la aventura como las líneas para recuperar salud.

La recreación de los personajes principales también cumple de sobra sin embargo, el diseño de los enemigos así como la fluidez en sus movimientos nos ha dejado algo fríos, tanto por la falta de variedad como por lo brusco e irreal en sus acciones.

Y llegamos a las funciones 3D del juego, algo que ha sido anunciado a bombo y platillo por Sony ya que es uno de los primero títulos en incluir esta función. Bien, pues hemos tenido la oportunidad de jugar la aventura en 3D y, a pesar de que no llega al nivel que vimos en títulos como Killzone 3 o MotorStorm Apocalypse en nuestra visita al Gamefest, hemos de decir que, de los títulos que hay actualmente en el mercado, es uno de los que mejor uso hace del 3D. Y es que no se limita a proporcionar profundidad a los elementos tal y como hace por ejemplo Gran Turismo 5, sino que también veremos cosas salir de nuestra pantalla. Sin duda, superior en este aspecto a otros juegos como Gran Turismo 5 o las trilogías de Sly Racoon y Prince of Persia.

El apartado sonoro cumple más que de sobra con su cometido gracias a un doblaje al castellano más que notable y la inclusión de la banda sonora de la película, la cual ambienta el desarrollo de la aventura a la perfección.

Pues bien, a pesar de que Tron Evolution nos propone un planteamiento muy interesante al mezclar los pilares de varios géneros en un sólo juego, lo cierto es que a la hora de la verdad no llega a desarrollar ninguna de sus facetas de forma satisfactoria. Si valoramos su faceta de plataformas nos quedamos con un control demasiado brusco e impreciso que nos hará llegar a la frustación en más de una ocasión, y si nos centramos en las fases de acción, éstas acaban resultando demasiado repetitivas debido a un sistema de combate demasiado plano. Lo que más diversión nos aportará será su vertiente multijugador, sobre todo la modalidad en la que manejamos vehículos. En conclusión, un título que todo fan de la película debería probar ya que plantea un argumento interesante sin embargo, como juego de acción o de plataformas se queda como una buena idea que no han sabido llegar a plasmar.

Lo que sí puede gustar de Tron Evolution es…

…la ambientación que han conseguido plasmar en el juego y el apartado sonoro.

…el argumento, que nos habla del período de tiempo que transcurre entre las dos películas.

…el multijugador, al que cuando le cogemos el truco resulta muy divertido.

Lo que no puede gustar de Tron Evolution es…

…el brusco sistema de control del que hace gala.

…un apartado gráfico algo desfasado para lo que estamos acostumbrados a ver.

…lo repetitivos que pueden llegar a ser los combates.

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