[Análisis] Summer Stars 2012

NOTA IMPORTANTE: El análisis ha sido redactado por José L. Ortega.
Chicos, ¡que este año es olímpico! Con tanto tiempo pensando en el Madrid, en el Barça o en si Del Bosque nos va a hundir llevando a Torres a la Eurocopa, se nos olvida que este verano toca disfrutar del acontecimiento deportivo más importante.
Y a todos nos entra una envidia terrible cuando vemos correr como un guepardo a Usain Bolt o saltar hasta el infinito y más allá a Yelena Isinbayeva. Maldita sea, ¿por qué no tenemos ese don nosotros? Pero afortunadamente, el mundo de los videojuegos nos ayuda a saciar nuestras infinitas frustraciones, como la de colgarnos un oro olímpico. Ahí es donde entra en juego Summer Stars 2012.
Lógicamente, este tipo de juegos están especialmente ideados para competir con amigos. Y si es en el salón de casa mejor. Bueno y aunque no lo fuera también, ya que el juego no incluye multijugador online. Lo bueno es que todas las pruebas son compatibles con PlayStation Move, por lo que el cachondeo está más que asegurado.
En total hay dieciocho pruebas. Unas más divertidas que otras y algunas más originales de lo que estamos acostumbrados. Son las siguientes: 100, 200 y 400 metros lisos, 110 metros vallas, lanzamiento de jabalina y martillo, salto con pértiga, salto de altura, salto de longitud y triple salto; Natación 100 metros estilo libre y mariposa, salto de trampolín; Tiro con arco compuesto y recurvo (sí, yo tampoco tengo ni idea de qué es cada uno); Acrobacias en cama elástica, esgrima y ciclismo de montaña.
Como es lógico, cada prueba tiene sus mecánicas, aunque da la sensación de que éstas son más rebuscadas de lo habitual. En las clásicas carreras de velocidad en pista, el atleta correrá según a la velocidad en que movamos de izquierda a derecha el joystick analógico izquierdo. Por Dios, ¿dónde quedó la magia de machacar el botón círculo hasta la extenuación? Afortunadamente, con un mando Move es mucho más divertido, agitando el mando a toda velocidad como si….bueno, ya sabéis. Además, para las salidas hay un complejo sistema en el que pulsando los gatillos superiores deberemos rellenar una barra, pero no antes de que el juez de la salida, si no seremos penalizados. Lo mismo ocurre en natación, y resulta extremadamente incómodo y poco intuitivo. Además, se pierden unos segundos de oro, y nunca mejor dicho, para acomodarnos a la postura de reventar el joystick para cruzar la meta en primera posición.
El resto de pruebas de pista, como salto de altura, longitud o incluso los lanzamientos de jabalina, están más orientadas a la coordinación, teniendo que pulsar los botones indicados en el momento justo para garantizar el éxito. Aunque bien es cierto que resultan excesivamente sosas y carentes de emoción debido a una ejecución sencilla y mecánica.
El tiro con arco sea compuesto o recurvo, sí resulta ameno. Y lógicamente, vuelve a ser inevitable mencionar a Move, que lo hace más divertido amén de más realista. El ciclismo de montaña por su parte, no resulta ninguna maravilla. Tratarse de competiciones contrarreloj en lugar de participar contra otros ciclistas le resta mucho atractivo. Eso sí, ha entrado en mi corazón al recordarme a un juego de PSX, concretamente uno llamado “No Fear Downhill Mountain Biking”. Probablemente sólo lo recuerde yo, pero ahí dejo el dato.
Para terminar, las pruebas de saltos de trampolín, cama elástica y esgrima están claramente destinados a medir nuestra coordinación a base de los ya cansinos QTE. A pesar de ello, esgrima resulta muy táctico e interesante, con dos botones para atacar y los otros dos para defender, obligan a estar muy pendientes si no queremos que el adversario puntúe.
El juego incluye una especie de “Modo Trayectoria” en el cuál comenzamos siendo un atleta junior, que debe ir superando pruebas de todas las modalidades hasta llegar a ser una estrella olímpica. Cabe destacar que según avanzamos hay diversas fases bonus que se salen de la tónica general y que realmente, no tienen ningún sentido. Volviendo a mencionar la esgrima, una de estas pruebas incluye una especie de batalla de insultos, al estilo Monkey Island (con perdón) en el que habrá que elegir una respuesta que dejé roto al rival bocazas de turno.
Gráficamente es bastante mediocre en todos los sentidos. Se aprecia especialmente en las carreras de pista que la mayoría de los atletas tienen el mismo rostro. Y aunque te obliguen a seleccionar un país, no esté representada la vestimenta. Qué queréis que os diga, no me pega ganar la medalla para España con un maillot morado.
El grado de detalle tampoco mejora en el resto de pruebas al aire libre. En cama elástica o esgrima se aprecia de fondo el Tower Bridge de Londres con una calidad más propia de la generación anterior. Y ni eso. Da la sensación de que se ha trabajado lo más rápido posible para tener el producto antes de que de comienzo el evento.
Poco más esconde Summer Stars 2012. Puede ser una buena opción en una reunión familiar o de amigos (hasta cuatro jugadores en pantalla dividida), pero hay opciones claramente superiores a un juego que se queda fuera incluso de los diplomas olímpicos. Y no queda muy lejos el juego oficial de los JJ.OO que va a lanzar SEGA.
Por: José L. Ortega