Análisis Need for Speed: Rivals

Los modos de juego de Rivals
Need for Speed: Rivals tiene dos modos de juego, tan sencillo como eso. En este caso no existe un modo campaña independiente de un modo online como sucede en otros títulos. Aquí todo está unido. El objetivo del juego es aumentar de rango, elijamos el papel que elijamos, piloto o policía. Os preguntaréis entonces, ¿dónde está la diferencia? Pues ésta radica en el hecho de que si jugamos sin conectar a Internet, nos encontraremos con corredores y policías controlados únicamente por la inteligencia artificial del juego y podremos ir directamente a conseguir los requisitos necesarios para conseguir subir de rango.
Pero, ¿qué pasa cuando nos conectamos online? Pues que ya no conduciremos únicamente ante la inteligencia artificial del juego, sinó que nos encontraremos en partidas en las que algunos de los pilotos y policías serán controlados por otros jugadores que se encuentran online en ese momento. Ésa es la parte más divertida del juego, ya que una vez conseguidos los rangos, podemos seguir conduciendo enfrentándonos a corredores nuevos cada vez, mientras gracias a los puntos conseguidos iremos desbloqueando nuevos vehículos.
Ésa será la pregunta con la que nos encontraremos nada más comenzar el juego. Y la verdad es que la toma de decisión es complicada, ya que cada uno de los bandos ofrece diferentes experiencias de juego.
Por un lado tenemos la emoción de pertenecer a las fuerzas del orden. Si elegimos este bando nos veremos al volante de vehículos de todo tipo y podremos elegir el tipo de persecución que llevaremos a cabo, pudiendo elegir un estilo más suave o más agresivo, eso ya depende de cada jugador. En lo que a los vehículos se refiere, ser policía tenía que tener alguna ventaja, ¿no? Pues sí, las tiene, y es que los coches serán gratuítos para nosotros, desbloqueando coches con cada rango que vayamos consiguiendo. Por supuesto, los policías también tienen sus propias armas a la hora de perseguir a los pilotos ilegales, armas que irán adquiriendo nuevos niveles conforme vayamos avanzando en nuestra misión. Entre ellas podemos contar con barricadas, controles policiales o incluso la posibilidad de enviar un helicóptero que nos proporcione apoyo aéreo en la persecución.
Pero claro, para algunos perseguir a los criminales no tiene emoción. Y precisamente para ellos está ideada la posibilidad de ser pilotos. Como pilotos iremos adquiriendo dinero conforme vayamos superando retos, dinero que nos permitirá comprar nuevos vehículos y nuevas tecnologías que podremos utilizar para deshacernos de nuestros persecutores, encontrándonos entre éstas las minas de aturdimiento que inutilizarán los dispositivos electrónicos de los coches patrulla, o también el nitro extra.
Cabe decir que jugar como piloto y lograr todos nuestros objetivos será más difícil que hacerlo como policía, sobretodo por el hecho de tener a toda la policía del condado de Redview pegados a nuestros talones (o al tubo de escape, como prefiráis), pero a veces esa dificultad es un aliciente para probar ese modo de juego y para que sea más adictivo.
Será por coches
Si algo tiene de particular este capítulo de la saga Need for Speed es la variedad de vehículos con los que podremos contar en ambos bandos, habiendo vehículos de todas las marcas para todos los gustos. Podremos encontrar vehículos más robustos, ideales a la hora de embestir a los pilotos cuando seamos policías, al igual que podremos contar con despampanantes deportivos que nos otorgarán de una mayor velocidad a la hora de escapar de los cuerpos del orden.
Un detalle que nos llamará la atención entre el inventario de vehículos es el regreso de la escudería Ferrari a la saga. Y es que no son pocas las marcas de coches que podremos conducir, pudiendo encontrar entre ellas a Ferrari, Porsche, Lamborghini o McLaren en el caso de los pilotos o a marcas como Aston Martin, Lexus, Bugatti o BMW en el caso de los policías.
Lo que está claro es que habrá conducción para todos los gustos. Y si al estilo de cada uno de los vehículos le sumamos el estilo personalizado a la hora de adquirir las tecnologías de persecución o de escape, el número de combinaciones para crear estilos distintos es inmenso.
Por supuesto, siendo el más nuevo miembro de la familia Need for Speed, no podía faltar la oportunidad de tunear los vehículos. Pero en este aspecto nos encontramos ante una restricción. En los vehículos policía sólo podremos personalizar la matrícula, ya que todo lo demás vendrá de fábrica. Así que aquéllos de vosotros que seais amantes del tunning, podréis elegir ser piloto y así poder ir adquiriendo nuevas piezas, pinturas y vinilos para vuestros vehículos.
GPS, ¿qué haría yo sin ti?
¿Y qué sería un Need for Speed sin un GPS? En esta ocasión nuestro GPS nos servirá en multitud de ocasiones. Con él podremos trazar rutas a pruebas concretas, a guaridas, a talleres o incluso a otros corredores (en el caso de la partida online). En la parte inferior izquierda de nuestra pantalla podremos ver el minimapa en el que se nos indicará todo lo que tengamos cerca, desde coches policía o pilotos, hasta pruebas, radares de velocidad y otros sitios de interés. Además, cuando decidamos trazar una ruta, nos indicará el camino a seguir, algo realmente útil cuando vamos a más de 300 km/h y no nos da tiempo a girar en los desvíos.
De todas formas, el juego no queda ahí. Aquéllos usuarios registrados en Need for Speed Network podrán descargar una aplicación para su tablet o su smartphone (en el caso de sistemas Android, la aplicación aún no está disponible, pero está pendiente de llegar) o incluso podrán loguearse en la web oficial de Need for Speed Network y desde allí seguir el progreso de otros corredores o usarla como mapa si la combinamos con el videojuego. Además, también podremos echarles una mano a nuestros amigos pilotos o policías desde fuera del juego, dándoles apoyo en sus huídas o persecuciones. Eso ya queda a decisión de cada uno.
Conclusiones
Need for Speed: Rivals es un digno sucesor del espíritu de la saga Need for Speed. Nos ofrece la posibilidad de correr a velocidades de vértigo y de elegir en qué bando queremos estar. Además, nos ofrece una cantidad bastante considerable de vehículos a desbloquear. Y hay que contar también con la aplicación de Need for Speed Network, que nos permitirá jugar sin estar en el juego. ¿Qué más se puede pedir?
Si tuviera que destacar algún aspecto negativo del juego es que se puede observar en algunos puntos de la carretera como los vehículos aparecen de la nada o incluso algunos de los elementos del entorno, aunque no es algo que me haya molestado particularmente a la hora de conducir.
Hacía tiempo que no jugaba a ningún juego de la saga por falta de tiempo, pero no me arrepiento para nada de haber jugado este título. 100% recomendable a todos los fans de la saga.