[Análisis] Mortal Kombat

En el año 1992, algo cambiaba para siempre en el mundo de los videojuegos, las máquinas recreativas y las consolas dejaban de considerarse juguetes inocentes para niños gracias a la salida de un título que revolucionó el mercado por su violencia y realismo.

Mortal Kombat, un juego de lucha arcade en 2D sin demasiadas pretensiones, irrumpía en un género dominado entonces por la franquicia japonesa Street Fighter, y lo hacía cosechando un inesperado gran éxito por parte de crítica y jugadores y ocupando un importante lugar en los salones recreativos.

19 años después, la franquicia se reinventa recuperando la jugabilidad en 2D que tantas alegrías le dio para ofrecernos uno de los mejores títulos de lucha de los últimos años y el que es, sin duda alguna, el mejor Mortal Kombat hasta la fecha.

Round 1…  Fight!

La gran mayoría de jugadores recuerda a Mortal Kombat como lo que en realidad fue, el primer título realmente violento de la historia de los videojuegos. Tan violento, que hoy en día es reconocido como el detonante clave en la creación de la clasificación por edades en los videojuegos.

La sangre saltaba a borbotones con cada golpe, los escenarios mostraban a personajes siendo torturados con total crudeza, pero la estrella de la función eran sin duda los Fatalities, movimientos que se realizaban al final de los combates para acabar de la manera más sangrienta y retorcida posible con el enemigo abatido. Decapitaciones, empalamientos, desmembramientos y todo tipo de brutales palizas conformaban este conjunto de Fatalities, que cambiaban en función del personaje elegido.

Sin embargo, y aunque es cierto que esta violencia inédita hizo al juego ganar popularidad –y una gran cantidad de enemigos y detractores de la violencia en los videojuegos- a una velocidad pasmosa, el estilo de juego sencillo y profundo a la vez y los carismáticos personajes y su trasfondo fueron también responsables de que el título se posicionase como un serio competidor de Street Fighter 2.

Como era de esperar, el monumental éxito obtenido obligó a Ed Boon y a su equipo a trabajar en una secuela, que saldría un año más tarde, siendo incluso más exitoso que el original. En 1995, dos años después de la salida de la segunda entrega, aparecía Mortal Kombat 3, el cual, aun contando con el plantel de luchadores y Fatalities más grande hasta entonces, no fue tan bien recibido –sobre todo por parte de los seguidores más fieles – como las dos primeras entregas.

Mortal Kombat 3 fue el último título de la saga en contar con una jugabilidad 2D, todos los títulos posteriores, empezando por Mortal Kombat 4 y acabando por Mortal Kombat: Armageddon, optaron por el sistema de lucha en 3 dimensiones como el de las franquicias Tekken o Virtua Fighter. Aunque estos juegos –y algunos experimentos de género diferente como Shaolin Monks o MK Mythologies: Sub Zero- obtuvieron un considerable reconocimiento y seguimiento por parte de jugadores y crítica –siendo Mortal Kombat: Deception el más dichoso-, lo cierto es que nunca convencieron del todo a los fans de los primeros Mortal Kombat, los de toda la vida.

La franquicia pasó a estar en segundo plano en el ámbito competitivo, y la notoriedad y revuelo que cada nueva entrega provocaba ya no era, ni de lejos, igual. Mortal Kombat Vs. DC Universe supuso la gota que colmó vaso. Un Mortal Kombat casi sin violencia y una jugabilidad en 3D apenas evolucionada desde MK: Deadly Alliance -2002- provocaron que la antaño enormemente exitosa saga tocase fondo.

Sin embargo, algo cambió a finales de 2009. Midway había quebrado, y Ed Boon y su equipo fundaron NetherRealm Studios con el propósito de devolver la franquicia –ahora bajo dominio de Warner Bros.- al lugar que un día llegó a ocupar por méritos propios.
En 2011 -es decir, este año-, nos llega por fin el resultado final de este propósito: la novena entrega de Mortal Kombat, cuyo nombre prescinde de subtítulo alguno, dejando clara la filosofía con la que fue concebido.

Veamos, por partes, por qué este Mortal Kombat es, en la gran mayoría de aspectos, mejor incluso de lo que se esperaba.

  • Modo Historia

El género de la lucha no se ha caracterizado nunca por prestar demasiada atención a la historia o trasfondo en el que se desarrolla la acción, y esto se refleja en gran parte de los títulos recientemente lanzados como Tekken 6, Street Fighter 4 o Marvel Vs. Capcom 3, en los que a lo sumo muestran un pequeño vídeo o texto de cada luchador al completar el modo arcade o torneo, que generalmente consta de 9 o 10 combates aleatorios. Por suerte, este no es el caso de Mortal Kombat.

El juego ofrece, además del clásico modo arcade citado arriba, un modo historia prácticamente único en el género. Mientras que el eje de la jugabilidad sigue siendo el combate contra uno o varios luchadores, cada uno de estos combates tiene un por qué, una razón, sigue un hilo argumental. Una gran cantidad de vídeos realizados con el motor del juego nos introducen en Mortal Kombat, el sangriento torneo celebrado cada año por el cual se decide el destino de varios mundos, incluida la tierra.

Liu Kang, Raiden, Johnny Cage, Jax, Sonya Blade, Kung Lao y compañía vuelven al torneo como si fuese la primera vez gracias al intento desesperado de Raiden por evitar el Armagedón que se dio lugar en el último título de PS2 y XBOX, Mortal Kombat: Armageddon.

Raiden, el dios que lidera la defensa de la tierra, logra volver al pasado minutos antes de que Shao Kahn acabe con su vida durante el citado Armagedón. Los luchadores de la tierra tendrán así una segunda oportunidad, podrán cambiar el futuro, pues Raiden logra volver justo en el momento en que da comienzo el torneo para advertirles.

Comienza de este modo la historia que nos ofrece Mortal Kombat, dividida en capítulos, en cada cual controlaremos a un personaje distinto –desde Johnny Cage hasta Scorpion, pasando por Cyrax, Stryker, Kabal…-, del que conoceremos sus motivaciones por entrar al torneo, su trasfondo y su relación con los demás personajes.

La historia está muy bien llevada y no llega a aburrir en ningún momento. Aun así, tiene fallos: Algunas veces, la razón por la que varios luchadores se enzarzan en una pelea resulta algo absurda. La trama, aunque es suficientemente sólida como para mantenerte interesado en el desarrollo de la acción, decae por –pocos- momentos.

Con todo, son más los aspectos positivos que los negativos. Existe una gran cantidad de combates épicos así como de, ya os digo, giros de guión bastante interesantes que evitan que la historia se vuelva tediosa. Además, todos los personajes de los tres primeros Mortal Kombat –menos Rain- hacen su aparición, con lo que no habrá fan de personaje alguno que pueda estar descontento.

Eso sí, a lo largo de la aventura sólo controlamos a los personajes del bando bueno y neutral. Los del bando malo están controlados por la CPU, aunque evidentemente son seleccionables en el resto de modalidades.

Los Fatalities, por razones obvias, no existen en este modo.

De cualquier forma, es algo casi impensable a día de hoy que un juego de lucha cuente con un modo historia de 8-9 horas de duración, pero Mortal Kombat lo tiene, y no es precisamente un relleno, es un más que digno homenaje a los tres primeros juegos y a sus personajes, largo y muy divertido. Muchos estudios de desarrollo harían bien en tomar nota.

  • Jugabilidad

Mortal Kombat se diferencia de los títulos de la pasada generación en casi todos los aspectos, pero no hay duda de que la transformación más notable la ha sufrido el aspecto jugable del mismo.

Como ya he comentado, el juego deja atrás la jugabilidad 3D de Mortal Kombat 4 y los títulos de la pasada generación para recuperar el estilo de lucha clásico en 2D que tan buena acogida tuvo con Street Fighter 4.

Los luchadores -28 en total, Kratos incluido- cuentan con un conjunto de movimientos básico del que todos disponen de manera indistinta. El clásico gancho hacia arriba –Uppercut-, el barrido, el throw o lanzamiento y la patada y puñetazos aéreos.

Aparte de estos ataques elementales, todos ellos disponen de combos y ataques especiales personales y totalmente únicos, aunque no todos tienen la misma cantidad. Por ejemplo, Mileena tiene a su disposición cuatro tipos de habilidades especiales, mientras que Cyrax tiene más de seis.

Además de las combinaciones de tres-cuatro botones, las habilidades especiales y los ataques comunes como el gancho hacia arriba o el barrido, los jugadores pueden hacer uso de una barra de habilidad o, si lo preferimos, una barra de EX.

Esta barra se va llevando dependiendo de lo que hagamos, si nos golpean sucesivamente o bloquean nuestros ataques se rellenará más rápidamente, mientras que si estamos dominando completamente al adversario, apenas lo hará.
Está dividida en tres secciones. La primera de ellas, una vez rellena, nos permite mejorar una habilidad especial para obtener distintos efectos.

Por ejemplo, una de las habilidades especiales de Stryker es desenfundar su pistola y disparar dos veces. Pues bien, si usamos la primera sección, Stryker usará dos pistolas y disparará cuatro veces, con el aumento de daño que esto conlleva. Sub Zero, por otro lado, puede convertir su proyectil helado en un rayo congelante casi imposible de evadir haciendo uso de la mejora EX. Todos los personajes pueden mejorar la práctica totalidad de sus habilidades.

Cuando llenamos dos secciones de la barra EX podremos realizar un Breaker, o lo que es lo mismo, podremos interrumpir en cualquier momento a un oponente que nos esté golpeando con tan solo pulsar el botón de bloqueo y dirigir el joystick izquierdo hacia su posición. El Breaker es muy útil para evitar que un enemigo te encadene en un combo mayor, pero al usarlo, perderemos las dos secciones de barra EX, por lo que conviene usarlo con inteligencia.

¿Qué ocurre cuando disponemos de las tres secciones de barra EX? Os preguntaréis. Pues lo que ocurre es que tenemos la posibilidad de lanzar un ataque de Rayos X. El ataque de Rayos X es el que hace mayor daño, llegando incluso a bajar casi media barra de vida al oponente. Se lleva a cabo pulsando R2 y L2 al mismo tiempo, y, dependiendo del personaje, hará menos o más daño y será más o menos fácil de esquivar.

El ataque de Rayos X de Kano, por ejemplo, es el que más daño hace, y además, no se puede bloquear, pero sí esquivar mediante un salto o unos pasos atrás, mientras que el de Mileena es bloqueable y muy fácil de castigar.

La dificultad en cuanto a la realización de combos dependerá de la habilidad y práctica del jugador. Es decir, cualquier jugador puede pulsar tres botones para realizar un combo básico, pero habrá otros que realizarán el mismo combo, añadirán habilidades especiales y otros ataques básicos para lograr combinaciones de hasta 11 golpes.

Esta es una de las grandes virtudes de este Mortal Kombat, que cualquier jugador puede saltar a la acción y ser eficiente desde el primer momento, pero deberá practicar horas y profundizar con el personaje si quiere llegar a convertirse en un auténtico experto con el mismo.

En conjunto, las luchas, ya sean contra la CPU, online o contra un amigo, son realmente satisfactorias, los controles responden de manera impecable, y una vez somos capaces de enlazar ataques básicos con habilidades especiales, aunque sean combos sencillos, los combates –o kombates- se vuelven realmente apasionantes y muy, muy divertidos.

  • Modalidades de juego

Además del modo historia, Mortal Kombat cuenta con el modo arcade, el clásico modo en el que luchamos contra 8 enemigos comunes y 2 jefes finales para desbloquear una secuencia de vídeo en la que veremos qué pasaría si el luchador que controlamos derrotase a Shao Kahn en el torneo.

Entrenamiento, práctica de Fatality, práctica por equipos, multijugador offline y online –del que hablo más adelante-, la Kripta y la Torre de los Retos conforman el resto de modalidades disponibles.

En la Kripta, rescatada de anteriores MK, podemos desbloquear –por medio de monedas obtenidas en el modo historia, la torre o el modo arcade- diverso contenido, desde artworks y bocetos de personajes y escenarios hasta Fatalities o trajes alternativos. Es especialmente ocurrente la violencia explícita presente -también- en este modo.

Y es que para desbloquear el contenido no abriremos precisamente cofres, sino que decapitaremos prisioneros, profanaremos tumbas y demás lindezas tan propias de la saga.

La Torre de los Retos, por otro lado, consta de 300 desafíos para un jugador de una considerable variedad. Hay una gran parte de retos que se repiten en su planteamiento, pero no por ello deja de ser un muy buen modo, divertido, con cantidad de retos hilarantes y lo suficientemente variado como para no llegar a aburrir. Cada reto otorga una determinada cantidad de monedas, dependiendo del desafío que este suponga. Si te ves atascado en uno de los 300 retos a superar, además, podrás pasarlo a cambio de un cierto número de monedas.

Aunque forman parte de la Torre de los Retos, cabe hacer mención a los modos Test Your…, que son una especie de minijuegos macabros en los que –por ejemplo- debemos pulsar botones rápidamente o adivinar la posición de un objeto escondido si no queremos sufrir las nefastas consecuencias del fracaso.

Destaca, sobre todos estos, el modo Test Your Luck, que nos propone un combate contra determinado enemigo y con varios elementos aleatorios que surgirán a partir de la activación de una ruleta: lluvia de proyectiles de hielo, cámara rápida, suelo magnético, combate sin brazos… Las posibilidades son infinitas, la ruleta da lugar a combates verdaderamente divertidos. Además, es un modo disponible para dos jugadores, con lo que la diversión se multiplica.

Podemos acceder a todos los Test Your… una vez los desbloqueemos en la Torre de los Retos.

  • Multijugador

Todos estos añadidos para el modo de un jugador son bienvenidos, sin duda, pero si hay algo que a estas alturas no puede faltar en un juego de estas características es un modo competitivo online. Y es que, de la misma forma que hace unos cuantos años sería inadmisible para un juego del género no incluir un modo versus offline, ahora lo es un modo multijugador en red.

En Mortal Kombat encontramos, además del necesario modo offline para hasta cuatro jugadores –en combates de dos contra dos-, un modo multijugador online en el que encontramos dos tipos de partidas: los combates de 1 vs 1 y 2 vs 2 puntuados, privados o casuales y las partidas Rey de la Colina, en las que hasta 8 jugadores se dan cita en una especie de sala de cine para luchar por el título de rey.

El que ostente dicho título permanecerá en el trono hasta que uno de los jugadores consiga vencerle en combate. El jugador vencido volverá a la cola de espera hasta que llegue su turno y pueda intentar arrebatarle el título al nuevo rey. Podrá aliviar la espera, eso sí, visualizando los combates de los demás jugadores. Además, los espectadores podrán puntuar al ganador de cada pelea con una nota del 0 al 10 e incluso abuchear o animar a los contendientes.

El modo 2 vs 2 puede ser jugado en línea junto un amigo que esté en la misma consola Playstation 3. Es decir, si tienes dos mandos, podrás jugar junto a un amigo en partidas online contra otros dos jugadores en combates de dos contra dos. Lamentablemente, esta característica no está disponible de manera online, no podremos hacer equipo con un amigo de Playstation Network.

El modo online, en conjunto, si bien es cierto que los primeros días era casi injugable debido al retardo o lag existente, es ahora manejable y muy disfrutable, pero sigue siendo bastante inestable en las partidas Rey de la Colina, sobre todo si la sala está llena. Evidentemente, la partida se mueve de manera más fluida si tu oponente se encuentra cerca de ti. No es lo mismo jugar contra alguien que vive en Londres que hacerlo contra tu vecino.

De cualquier modo, el estudio promete que el primer parche –que aparecerá a mediados de junio- solucionará por completo todos los problemas del juego en línea.

  • Gráficos y tecnología

NetherRealm Studios ha optado por el veterano motor Unreal Engine 3 para este Mortal Kombat, y la verdad es que han conseguido adaptarlo a PS3 de una manera francamente admirable. Es cierto que presenta varias carencias en según qué aspectos, pero el hecho de que el juego se mueva a 60fps estables y a una resolución de 1080p eclipsa prácticamente cualquier imperfección.

La calidad de los escenarios –que son 30, nada menos- queda fuera de toda duda. Lugares clásicos como El Foso, La Armería o La Arena de Shao Kahn vuelven, y lo hacen de forma inmejorable. La atención por el detalle y, en general, el acabado de todos y cada uno de los escenarios y sus Fatalities es verdaderamente impresionante.

Por otro lado, los personajes, si bien no presentan un acabado brillante como el de los escenarios, cuentan con unos modelados, texturas y diseño más que correctos cuya principal virtud es la total deformación que pueden sufrir. Ropas desquebrajadas, carne desgarrada, ojos desencajados, huesos rotos… Por no hablar de los ataques Rayos X, que muestran con todo tipo de detalle cómo los huesos y órganos internos de los luchadores quedan totalmente destrozados en tiempo real, con un realismo que incluso asqueará a los más sensibles.

Después de un combate, los personajes pueden quedar casi irreconocibles, NetherRealm Studios ha realizado una labor encomiable en este aspecto.

No tan pulidas están, por otra parte, las animaciones.

No entendáis mal, los personajes, sus ataques y movimientos especiales se mueven y actúan de manera natural y nada robótica, es en las patadas y puñetazos aéreos y en ciertos movimientos al morir donde el resultado no es tan satisfactorio como cabría esperar.

Las animaciones de los puñetazos y patadas aéreas, como ya digo, son muy mejorables. Resulta demasiado evidente que no se ha usado el sistema de captura por movimientos a la hora de confeccionarlas. Las patadas en el aire quedan especialmente ridículas e inverosímiles en personajes pesados como Sheeva o Jax.

Aparte de estas últimas, hay otras animaciones, concretamente las que se dan en ciertas situaciones de muerte, que también podrían estar mejor elaboradas. Por ejemplo, si un personaje muere estando de pie, aunque sea por un leve puñetazo en la pierna, caerá hacia atrás como si alguien le obligase a hacerlo, y no porque el puñetazo le haya dejado fuera de combate.

Del mismo modo, después de ciertos ataques, el personaje se sacude dando la impresión de que se ha recuperado del golpe para más tarde caer en redondo hacia atrás sin razón aparente. Por decirlo de algún modo, a veces parece que se dan cuenta de que la barra de vida ha llegado a cero y por tanto deben caerse al suelo.

Y por último, otro detalle a mencionar: algunas veces, cuando derribas a un oponente mediante un gancho alto o golpeándole en el aire, este se queda tumbado con los brazos colocados en una posición algo extraña hacia arriba, como si hubiese sido petrificado en esa postura.

Son pequeños fallos que empañan en parte el excelente trabajo realizado mediante la captura de movimientos y que, seguro, podrían haber sido evitados.

  • Apartado sonoro

De cualquier manera, si hay un aspecto en el que Mortal Kombat flaquea de forma más notoria ese es el apartado sonoro, sin duda.
No es que sea malo, es moderadamente bueno de hecho. El problema es que el resto de apartados del juego no es bueno, es de notable a sobresaliente.

Los temas de los escenarios –que se pueden escuchar en cualquier momento desbloqueándolos en la Kripta- son en su mayoría nuevas versiones de los temas originales de las primeras tres entregas de Mortal Kombat, y los temas de los menús son, como mucho, correctos.

Incomprensiblemente, además, la opción para escuchar la música almacenada en tu PS3 mientras juegas ha desaparecido. Y digo incomprensiblemente porque el estudio confirmó esta característica para la versión de PS3, y, de hecho, existe en la demo del juego disponible en Playstation Store.

No obstante, el sonido ambiente y los efectos al golpear con ataques normales, Rayos X o habilidades especiales no da razón alguna de queja.

Cabe decir, por último, que el modo historia y menús del juego han sido traducidos y doblados al castellano. Con no demasiado acierto, todo hay que decirlo, ya que las habilidades especiales, combos y Fatalities no están traducidos, y el doblaje del modo historia es sencillamente malo, capaz incluso de dejarte fuera de la acción bruscamente.

Y es que algunas voces, como las de Liu Kang y Shang Tsung, llegan a provocar vergüenza ajena, si bien hay excepciones –Smoke, Shao Kahn-.

Es de agradecer que las editoras doblen los juegos a nuestro idioma, pero no todo vale. Este doblaje es lamentable.

  • Conclusión

Mortal Kombat renace de sus cenizas con un sobresaliente título de lucha arcade tan sencillo y accesible como profundo. Un modo historia único, un plantel de personajes extenso y variado, una jugabilidad refinada hasta el extremo y una cantidad considerable de contenido a desbloquear hacen de este Mortal Kombat el mejor título de la saga, uno de los mejores juegos de lucha de los últimos años y un imprescindible para cualquier amante del género.

Lo que te puede gustar de Mortal Kombat es:

– Te gustará tanto si eres un jugador casual que sólo quiere pegar unos cuantos tortazos como si eres un experto en el género que busca competitividad.

– Modo historia, Torre de los Retos, Kripta,… el contenido para un jugador es inmenso.

– Modo online con suficientes modalidades para mantenerte enganchado a la consola durante mucho tiempo.

– Todos los personajes y escenarios clásicos están de vuelta, y lucen mejor que nunca.

Lo que no te puede gustar de Mortal Kombat es:

– El modo online, aunque ha mejorado notablemente desde la salida del juego, sigue siendo algo inestable, y probablemente lo seguirá siendo hasta que aparezca el primer parche.

– Los combates contra los jefes finales, Goro y Shao Kahn, podrían haber tenido un mejor planteamiento, pues prácticamente te obligan a jugar sucio para ganar.

NOTA: 9

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