[Opinión] La moda de la libertad. O el éxito de los sandbox

Sandbox01

El mundo de los videojuegos es muy parecido al mundo de la moda, hay periodos donde determinados tipos de prendas las lleva prácticamente toda la gente y en las consolas y PC empiezan a aparecer una serie de títulos cuyo género y dinámica de juego apenas varían de uno a otro y cosechan jugadores y más jugadores, convirtiéndose en el nuevo éxito, en el nuevo género de moda.

Durante la (todavía corta) historia de los videojuegos hemos podido ver nacer, vivir y morir esas modas, desde el género de plataformas, que vivió sus años dorados durante la época de los 8 bits, pasando por los de lucha de los recreativos y más tarde las PlayStation 1, la Dreamcast, Nintendo 64 o la Game Cube, quién no recuerda esos Tekken, Soul Calibur o Smash Bros Brawl (entre otros muchos que sé que me dejo fuera) donde repartíamos leches a base de bien entre amigos o los más casual SingStar (porque esos también vendieron lo suyo en su momento), hasta los FPS de la presente generación (la de la PlayStation 3 y Xbox 360) nadie pone en duda que los Call of Duty, Battlefield y demás han marcado su propio paso por las consolas y ordenadores de miles de jugadores, vendiendo siempre su impresionante apartado gráfico como su baza fuerte y sus sistemas multijugador para pasar horas y horas reventando enemigos desde la comodidad del salón o la habitación de uno.

Y ahora le ha tocado a los sandbox. Aunque seguramente no os hace falta la explicación, aclarar que «sandbox» es el término anglosajón que se da a los videojuegos de mundos abiertos y no lineales, donde la exploración es un elemento importante y la misión principal de la historia suele quedar relegada a segundo plano (jugar directo al final en un sandbox no tiene mucho sentido, pues es desperdiciar las horas de entretenimiento que traen consigo).

Skyrim

Los sandbox se extienden por la mayoría de los géneros, ya que no son un género en si mismo y podemos encontrar shooters, RPGs, acción y aventura, deportivos (aunque en menor medida)… que utilizan este sistema de juego para encuadrar sus mundos e historias. No cabe duda de que se han convertido en la moda actual, solo hay que mirar lo mucho que se han extendido y cómo títulos que entrarían plenamente dentro del concepto, se sirven de algunas de sus cualidades, como los grandes mapeados y las posibilidades que estos ofrecen en cuanto a exploración y misiones secundarias o secretas.

Si algo ha hecho posible la existencia y éxito de los sandbox han sido unas consolas más potentes; y no me refiero a la nueva generación, aunque ya hay títulos muy esperados anunciados para PlayStation 4, como el nuevo Metal Gear Solid, Dragon Age 3 o The Witcher 3, que serán sandbox. Con las máquinas actuales la posibilidad de generar enormes mapeados y escenarios, más o menos realistas según el juego (por ejemplo, aunque ambos pertenecen a esta categoría, está claro lo diferentes que resultan los diseños de escenarios de Skyrim y Kingdoms of Amalur: Reckoning), o grandes mundos explorables deja de ser coto privado del PC y los MMO y llegan a los usuarios de videoconsolas.

The Witcher 3

Ya sean sandbox tipo Skyrim, GTA V, Red Dead Redemption o L.A. Noire o, por qué no, Fuel (que siendo un juego de conducción, nos presentó un gigantesco mundo abierto de más de 14.000 kilómetros cuadrados, donde no había historia, solo carreras y horas de conducción en unos EE.UU. post-apocalípticos), lo cierto es que tienen un éxito innegable entre muchos jugadores (algunos más que otros, claro).

RedDeadRedemption01

¿Pero qué ha hecho de los sandbox la niña bonita del final de la presente generación y el principio de la siguiente?

Probablemente sean dos aspectos que solo encontramos en este tipo de juegos: la libertad para explorar a nuestro ritmo y deseo y la capacidad de ofrecernos una forma de vivir la historia del juego de manera no lineal, donde ningún elemento del juego te obliga a seguir un itinerario concreto para alcanzar el final de la historia. Por supuesto, hay sandbox que durante las primeras horas de juego no te permiten el acceso completo al mapa, normalmente debido a la curva de aprendizaje y dificultad de los mismos, pero llegará ese momento en el que podremos ir a dónde queramos e intentar afrontar las misiones que queramos o nos veamos capaces de llevar a cabo, cuando tengamos, literalmente, el mundo a nuestros pies.

Y es que en los sandbox la misión principal e hilo conductor de la historia del juego puede suspenderse durante horas o días o meses (algo heredado de algunos RPGs, donde antes de ir a enfrentarnos al «jefe final», se nos permitía terminar de explorar a fondo el juego y sus secretos, si así lo queríamos), mientras nosotros nos perdemos en ese extenso mapeado en busca de misiones secundarias, misiones secretas, tesoros ocultos, valiosos objetos, rellenar el «lore», ligarnos a algún NPC (o más), tener una habitación o una casa y cientos y cientos de objetos, armas, ropas… En este tipo de juegos somos libres para marcar el ritmo de la historia, para decidir cuántas horas le dedicamos a ese mundo, si queremos desvelar hasta su último secreto y abrir el último rincón del mapa, ya sea a pie, a caballo, en coche, lancha motora, a lomos de dragón o viajando rápido. Y eso quizás nos hace sentir más protagonistas y dueños de nuestro «destino» dentro del juego que en otros títulos, donde la historia y la narración nos llevan de la mano hacia el final de la misma, con pocas desviaciones y entornos limitados.

Metal Gear Solid 5

Los sandbox son sinónimo de libertad a la hora de jugar, de libertad y de exploración, de muchas horas de juego por delante, con horizontes abiertos y casi infinitos, que es lo que muchos jugadores buscan. Y cada vez son más complejos, con las posibilidades que ofrecerán los nuevos títulos y la nueva generación, veremos sandbox donde nuestras acciones alterarán significativamente la historia del juego y las vidas de los pobladores de esos mundos; serán nuestro personaje y nuestras decisiones las que configuren la historia y el mundo, podremos ver las consecuencias que se deriven de ellas y eso es otro elemento atractivo de los sandbox, nuestra influencia en el juego y la libertad de decisión: podemos ser buenos o malos o neutrales y vivir la historia cómo queramos, visitar este sitio o este otro, seguir un camino u otro y sentir que somos nosotros, en cierto sentido, los que construimos la historia. Como decía un poco más arriba, sentirnos realmente protagonistas del juego y no alguien que encarna al protagonista de turno.

Como en todo, para gustos colores, y a no todos los jugadores les atrae este tipo de juegos, pero lo cierto es que muchos los declaran ya la nueva moda en el mundo de los videojuegos, si los FPS marcaron su tiempo, ahora es el momento de los sandbox y las posibilidades y promesas que los futuros títulos traerán consigo. Ya no son solo el campo de juego de los amantes de los RPGs, donde hemos visto abundancia de ellos, pues el género se amolda bien a ello, sino que se extienden a otros géneros y, sin duda alguna, eso se debe a su éxito entre los usuarios de consolas y PC.

Para los amantes de los sandbox, disfrutemos de lo que el futuro cercano nos traerá y esperemos que eso de estar de moda no acabe trayéndonos más de lo mismo y unos títulos clónicos de otros.

Acerca de Helena Ramírez

Con un mando en las manos desde... hace mucho. RPGs y conducción, dos géneros bastante diferentes con los que disfruto mucho. Hay un trozo de papel que dice que soy periodista.

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