Cualquier gamer que se precie sabe la dificultad que entrañan los juegos desarrollados por From Software, seña de identidad de la compañía.
La trilogía Souls basaba uno de sus mayores atracciones en esa dificultad, donde morir era una constante y avanzar resultaba una superación ardua pero gratificante. Con Bloodborne exclusivo de PS4 la compañía evoluciono hacía ua jugabilidad más dinámica y enfocada a la acción, sin perder ese sello que siempre les han caracterizado.
Los fans han agradecido estas altas cotas de extrema dificultad, que convierten a estos títulos en únicos por ser un gran desafío, pero que quizás algunos jugadores más casuales les echa para atrás a la hora de decidirse a entran en el mundo de los Souls o de Bloodborne.
Pues bien Hidetaka Miyazaki se ha pronunciado al respecto sobre este tema acerca de su próxima entrega, Dark Souls III, en declaraciones a Play Magazine (vía SegmentNext).
«Nuestro objetivo es hacer un juego que se pueda terminar. Quiero mantener tanto la posibilidad de lograr acabarlo como el nivel de dificultad», declara Hidetaka. «Por lo tanto, por ejemplo, estar atento y observando, planificar o conocer bien cómo emplearse en una situación complicada son cosas que se suman a la importancia de los elementos que no se basan únicamente en la habilidad».
Además también aseguró que «los jugadores veteranos se sentirán refrescados y disfrutarán de las nuevas estrategias, mientras que para los nuevos jugadores quiero hacerlo difícil, naturalmente, pero que se lo puedan pasar y sea divertido».
Aprovecho para recordar que Dark Souls III saldrá el próximo 17 de abril en PS4 y otras plataformas, veremos si sigue siendo igual de adictivo que sus anteriores entregas.

Vamos, que ya no experimentaremos más la dificultad de Demon’s Souls ni Dark Souls 1…