Análisis Elite Dangerous – La vía Láctea como tu patio de recreo

Tras su paso por PC, llega a consolas Elite Dangerous, el MMO espacial que nos pondrá a los mandos de una nave con toda una galaxia para recorrer y explorar, eso sí, con paciencia y dedicación. Este simulador espacial no es apto para todos los jugadores.

Elite Dangerous comenzó su andadura como un proyecto Kickstarter en 2012, aunque su base viene de mucho más atrás, ya que la franquicia Elite empezó a publicar sus juegos allá por el año 1984. Desde entonces no ha cambiado mucho su estilo de juego, aunque con esta entrega entraba en el universo de los MMO, permitiendo a los jugadores jugar en línea y que sus acciones impactarán sobre el universo de juego, influyendo en mayor o menor medida en el devenir de los acontecimientos de la sociedad galáctica.

A consolas ha llegado el juego base de Elite Dangerous y la última actualización del mismo, Elite Dangerous: Horizons, que permite aterrizar en planetas, lunas y asteroides rocosos o helados (los mundos habitados quedan de momento fuera) y recorrerlos con un vehículo de exploración. Y recientemente ha recibido el parche 2.4, con el que se han añadido nuevos elementos y mejoras, así como el regreso de una de las amenazas clásicas de la saga, los Thargoids, una raza alienígena cuyo rastro los jugadores han ido encontrando durante sus periplos por la galaxia y que ahora están de vuelta y muy activos. Pero, cómo decíamos al comienzo de este análisis, Elite Dangerous es un juego que requiere paciencia y muchas horas de juego; es un simulador y como tal, su jugabilidad puede decepcionar a muchos jugadores si no saben lo que se van a encontrar en el título. Así que os contamos qué esperar de este enorme MMO.

En una galaxia muy muy cercana

Cuando decimos «enorme» no exageramos, Elite Dangerous es un mundo abierto que representa de manera real y a escala 1:1 la Vía Láctea, así podéis esperar millones y millones de kilómetros de mapa de juego, en el que se han recreado todos los sistemas conocidos, teorizados e hipotéticos de nuestras galaxia en un futuro tercer milenio donde la colonización y la exploración espacial son más que un hecho.

Y es que en el universo de Elite Dangerous contamos con una extendida civilización galáctica dominada por tres grandes superpotencias: la Federación, el Imperio y la Alianza, además de toda una miríada de pequeñas facciones alienadas o no con estas potencias. Esta civilización está en continua evolución, en el juego la encontraremos bajo el nombre de «Power Play» y podremos seguir su devenir en las noticias de GalNet desde el propio juego, además, las acciones de los jugadores impactarán sobre dicha evolución, sobre todo una vez se unan ellos mismos a alguna de las potencias disponibles (algo que podrán hacer a partir de ciertos niveles), lo que les reportará no solo bonificaciones, sino el acceso a determinadas zonas de la galaxia bajo el dominio de estas potencias. Unirse no es obligatorio, dependerá de cómo cada jugador quiera desarrollar su juego y la historia de su comandante.

Pero antes de meternos de lleno en el mundo de las potencias del juego, deberemos saber controlar nuestra nave y comenzar nuestro periplo en esta inmensa galaxia, donde encontraremos diversas formas de avanzar y progresar, para lo que será imprescindible ganar créditos, mejorar nuestra nave o hacernos con mejores navíos espaciales con los que recorrer la Vía Láctea en busca de desafíos.

Explora, comercia, combate o…

Al comenzar Elite Dangerous los jugadores pueden sentirse abrumados, ya que si le damos directamente a Inicio, el juego nos soltará en el espacio a bordo de la nave básica, una Sidewinder. Por lo que se recomienda empezar por los tutoriales para aprender a pilotar la nave en diferentes escenarios; combate, aterrizaje, aproximación planetaria… Elementos básicos pero muy necesarios de comenzar a dominar, porque estamos ante un simulador donde pasaremos ingentes horas de juego pilotando las diferentes naves que podremos ir adquiriendo durante nuestra aventura y estrellarse o ser destruidos implica o bien la pérdida de nuestra nave actual y toda la carga que llevásemos o un desembolso de créditos considerable si queremos recuperarla (siempre tendremos la opción de recibir una nueva Sidewinder gratuita, eso sí).

Una vez superados los tutoriales, podremos pasar al juego principal, bien en Solitario, donde solos nos cruzaremos con NPCs, o bien en Abierto, jugando junto jugadores de todo el mundo, con todo lo que esto implica, ya que los jugadores podrán optar por realizar tareas legales o ilegales, como la piratería, por lo que podremos ser atacados por ellos. Esto hace que empezar en Solitario hasta acostumbrarnos al control del juego sea una opción recomendable. Aunque, sin duda, lo más divertido está en jugar en Abierto, aun con los riesgos que ello implica.

En la versión actual del juego podremos crear a nuestro Comandante con un editor de personaje sencillo pero completo y una vez a los mandos de nuestra nave comenzar nuestra aventura. Al estar ante un MMO, aparte del Power Play y los eventos que ocurren en diferentes zonas de la galaxia (que ahora sobre todo tienen que ver con los Thargoids), no hay una línea argumental ni objetivos finales propiamente dichos, aunque sí encontraremos misiones, peticiones de ayuda y pistas relacionadas con esos elementos en GalNet, que nos implicarán en el mundo de juego. Pero como decíamos, esto es opcional, y uno puede o no implicarse en ello.

Ya que en Elite Dangerous podremos dedicarnos a diferentes ocupaciones, pero siempre teniendo en cuenta la necesidad de ganar créditos (que es la moneda del juego) y los rangos o niveles en las cuatro categorías del título: Combate, Comercio, Explorador y CQC, y en nuestra relación con las diferentes potencias y facciones. Los créditos nos servirán para mejorar nuestra nave con equipamiento o comprar nuevas naves, pero también para repostar combustible y arreglar daños que hayamos podido sufrir, así como pagar el seguro de recuperación de la nave si esta es destruida. Mientras que los rangos o niveles nos permitirán acceder a misiones que exigen ciertos requisitos, así como zonas de la galaxia bajo el demonio de alguna potencia.

Las misiones son una forma de ganar créditos, pero no la única, como veremos un poco más adelante. En Elite Dangerous vamos encontrar diferentes tipos de misiones, desde transportar mercancías o personas de una estación a otra, llevar a clientes en aventuras turísticas, pasando por misiones de recuperación y salvamento, asesinato o recogida de datos. Para poder acceder a ellas tendremos que visitar una estación y acceder a su menú de Servicios, allí encontraremos el Panel de Misiones y la Sala de Pasajeros, donde algunas estarán disponibles en función de nuestro rango y nuestro nivel de reputación con la facción. Realizar estas misiones también reportará una mejora en el nivel de reputación, abriendo en el futuro el acceso a nuevas misiones. Eso sí, hay que tener en cuenta que las misiones o el transporte de pasajeros son contratos y de no cumplirlos podemos encontrarnos sanciones que pagar, ya que contaremos con un tiempo limitado y, a veces, condiciones particulares para cumplirlas.

Otras formas de ganar créditos son el comercio, evidentemente, podemos comprar materiales y objetos en una estación y llevarlos a otra donde haya una alta demanda de los mismos, de manera que al venderlos allí ganemos más dinero. También podremos vender nuestros datos de exploración, ya que toda la nueva información que recojamos sobre los diferentes sistemas que crucemos o planetas que visitemos, podremos venderla en la opción Universal Cartographics. La minería también podrá reportarnos beneficios al vender los materiales recolectados en las estaciones con mayor demanda de los mismos. Y, por supuesto, la piratería también es una opción, si bien con ella también deberemos lidiar con las autoridades, que podrán escanear nuestra nave y si ven que llevamos mercancías robadas o ilegales (o pasajeros ilegales), comenzar a dispararnos o ponernos una multa dependiendo del caso.

Dependiendo de a qué se quiera dedicar el jugador, lo recomendable es hacerse con un modelo de nave adecuado. Las naves se pueden adquirir en aquellas estaciones con astilleros, si bien, no todas contarán con los mismos modelos disponibles. Tendremos naves orientadas a la exploración, al combate, al transporte de mercancías o de pasajeros, cada una con diferentes módulos y mejoras que poder adquirir para poder cargar más combustible, tener mayor rango de salto hiperespacial, mejor armamento, acoplar camarotes o bodegas de carga de mayor capacidad, colocar escáneres de exploración, llevar un hangar de cazas o vehículos de exploración, etc. Todos ellos para ir creando nuestra nave ideal, siempre teniendo en cuenta la masa de la nave y el consumo de energía de los módulos, que limitará el número que podemos tener activos o desplegados.

Independientemente de lo que elijamos hacer, tendremos total libertad a la hora de cambiar de «profesión» o dedicarnos a varias de ellas a la vez para poder ganar créditos de maneras más fáciles o rápidas. Cómo jugar y cómo avanzar dependerá enteramente de lo que el jugador quiera hacer en el juego y de los objetivos que el mismo se marque; ¿quieres convertirte en un explorador legendario y viajar a los límites o el centro de la galaxia?, ¿o prefieres convertirte en un famoso cazarrecompensas?, ¿o quizás montar tu propia línea de cruceros intergalácticos? Cualquier posibilidad dentro del universo de juego es posible. Esta es una faceta de Elite Dangerous que puede resultar poco atractiva para jugadores que busquen un título con objetivos claros y un desarrollo progresivo de una historia básica.

Finalmente, hay otro tipo de misiones, las de los Ingenieros. Estos se incorporaron al juego recientemente y a través de ellos y sus encargos podremos mejorar los módulos de nuestras naves en diferentes medidas y grados, haciéndolas más poderosas y resistentes. Los Ingenieros están bloqueados al comienzo del juego y para poder recibir una invitación que los desbloquee deberemos cumplir una serie de requisitos, ya sea mejorar nuestro nivel en uno de los cuatro rangos, haber viajado cierta distancia desde el lugar dónde comenzamos la aventura o porque hemos accedido a un número de mercados negros determinado. Para poder acceder a todas las mejoras de los Ingenieros, también deberemos cumplir ciertas tareas y ganarnos su confianza.

Cuando lo que te gusta es el combate

Para aquellos que prefieran la acción a la exploración u otras actividades más «tranquilas» o sin tener que esperar a encontrarnos una zona de conflicto en el juego, Elite Dangerous cuenta con un modo de juego PvP llamado Arena. Aquí combatiremos a bordo de una caza en diferentes escenarios del juego. Cuenta con tres modos: Combate a Muerte por Equipos (4 vs. 4), Combate a Muerte (todos contra todos) y Captura la Bandera (por objetivo de 4 vs. 4). Es un modo de juego progresivo y podremos ir desbloqueando mejores naves y adquirir nuevo equipamiento al subir de nivel. Además, aquí no se juega con la nave del juego principal, por lo que ser destruidos no afectará nuestra partida.

En la inmensidad del espacio

Nos metemos ahora en el apartado técnico de Elite Dangerous que, pese a las distancias con su versión en PC, en consolas también se deja jugar con un nivel más que decente, tanto en lo que a gráficos y físicas se refiere como a su sonido. Pero antes veamos un aspecto fundamental en un simulador espacial: el control.

Tenemos que decir que después de horas volando, despegando, aterrizando y a veces huyendo de una interdección (que es cuando nos sacan del hiperespacio para atacarnos o robarnos), el control se ha adaptado realmente bien al DualShock 4. Cierto es que al principio nos costará dominarlo, ya que la precisión es fundamental en acciones como el aterrizaje o despegue de una estación espacial, pero los tutoriales y unas cuantas horas de vuelo nos llevarán a mejorar nuestro dominio en poco tiempo. De todas formas, podremos cambiar el mapa del mando y asignar los botones cómo mejor se ajusten a nosotros, además de activar ciertas ayudas en el vuelo que nos facilitarán las cosas, como controlar la velocidad en una aproximación planetaria. La distribución por defecto de los botones es cómoda y sencilla y gracias al panel táctil tendremos acceso rápido a las diferentes pantallas de información del juego. En definitiva, el control con el mando es preciso y está bien implementado.

Respecto al apartado gráfico, Elite Dangerous es una delicia visual en las distancias largas y pierde un poco en las cortas, sobre todo en la superficie de los planetas. En general, el aspecto visual del juego y su diseño gráfico son espectaculares, a 1080p todo lo que se ve en el basto espacio está ahí y se puede alcanzar (aunque acordaros de planear bien vuestro viaje, no querréis quedaros tirados sin combustible en un sistema lejos de cualquier estación), los diferentes tipos de estrella, los agujeros negros, las nebulosas, las estaciones…, todo esta hecho con un buen nivel de detalle, aunque, como decimos, los planetas, sobre todo los que podemos visitar salen perdiendo con diseños algo más pobres y unas texturas sencillas, si bien es cierto que en futuras actualizaciones se espera mejorar estos aspectos. Por su parte, los efectos de luces y partículas ayudan a crear buenas sensaciones de movimiento alrededor de nuestra nave (toda una experiencia ver las eyecciones solares desde nuestra cabina). Las naves también gozan de buenos diseños y acabados, aunque personalizarlas estéticamente nos obligará a pasar por caja para hacernos con pinturas y otros extras. El espacio es bello y fascinante y Elite Dangerous consigue plasmarlo muy bien.

Como aspecto negativo no podemos dejar de mencionar las caídas de la tasa de frames en determinados momentos, como en nuestro paso por las estaciones, si bien aquí no estorban realmente a la jugabilidad. O los a veces excesivos tiempos de carga de los mapas del sistema y de la galaxia. Pero por lo demás, no hemos tenido más problemas en nuestras sesiones de juego.

En cuanto al sonido, Elite Dangerous cuenta con un amplio abanico de efectos sonoros para recrear el sonido ambiente de una estación, los sonidos de los sistemas de la nave o los curiosos ruidos que hacen los Thargoids (gracias a los que sabremos que andan cerca de nosotros), entre otros, para crear un fondo sonoro que nos ayude a la inmersión. Su banda sonora, sin embargo, es bastante testimonial, piezas, genéricas, ambientales y sencillas que sonarán de fondo mientras exploramos la galaxia, pero que no dejarán el recuerdo de ningún tema memorable.

Conclusión

Elite Dangerous es un MMO bastante completo, donde podremos pasar cantidades ingentes de horas recorriendo tan solo una pequeña porción de la Vía Láctea o echarnos a la aventura y viajar más allá de los límites de la Burbuja (la zona de influencia de las potencias y el área civilizada de la galaxia), descubrir nuevos sistemas y planetas, unirnos a alguna potencia y entrar en el Power Play del juego, combatir o comerciar. La decisión de cómo jugar y avanzar dependerá solo de nosotros. Y eso lo convierte en un juego no apto para todos los jugadores, tiene acción, pero no es un juego de acción, hay exploración, pero su objetivo reside en escanear sistemas, planetas y estrellas o recolectar materiales en nuestro vehículo terrestre. No hay una historia que seguir ni objetivos finales, aunque podemos implicarnos más en ese juego de poder entre las potencias o ver qué andan haciendo los Thargoids. Es un juego pensado para echarle tiempo, buscar nuestro propio camino y disfrutar de la inmensidad del espacio, así que si no te atrae ese planteamiento, este no es un juego para ti.

Para los amantes de la simulación espacial y los MMO de este estilo, es un título al que merece darle una oportunidad, aun con sus carencias, como una mejor y más atractiva representación de la narrativa del Power Play, o la limitación en la exploración planetaria. Pero Elite Dangerous es un juego vivo y en constante evolución, así que ¿quién sabe qué nos depararán sus futuras actualizaciones?

Jugabilidad - 80%
Gráficos - 85%
Sonido - 80%
Multijugador - 80%

81%

Elite Dangerous es un MMO bastante completo, donde podremos pasar cantidades ingentes de horas recorriendo tan solo una pequeña porción de la Vía Láctea o echarnos a la aventura y viajar más allá de los límites de la Burbuja, descubrir nuevos sistemas y planetas, unirnos a alguna potencia y entrar en el Power Play del juego, combatir o comerciar. La decisión de cómo jugar y avanzar dependerá solo de nosotros. Es un juego pensado para echarle tiempo, buscar nuestro propio camino y disfrutar de la inmensidad del espacio, así que si no te atrae ese planteamiento, este no es un juego para ti.

User Rating: Be the first one !

Acerca de Helena Ramírez

Con un mando en las manos desde... hace mucho. RPGs y conducción, dos géneros bastante diferentes con los que disfruto mucho. Hay un trozo de papel que dice que soy periodista.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.ACEPTAR

Aviso de cookies