noviembre 12, 2018 11:01 am

Resident Evil 7: Gold Edition – Una nueva visita a la familia Baker

Volvemos a calzarnos las gafas de realidad virtual PlayStation VR con la edición juego del año de Resident Evil 7, esta vez con todo el contenido adicional que estaba programado para su pase de temporada incluyendo el gratuito No soy un héroe.

Y concretamente venimos ha hablaros de sus últimos DLCs el ya comentado No soy un héroe y el último de ellos lanzado, El fin de Zoe. Los dos contenidos adicionales de mayor índole para la séptima entrega de la saga de zombis por excelencia. Atentos a los spoilers, ya que estamos ante dos contenidos que se narran después de lo acontecido en la aventura principal, cuyo correspondiente análisis podéis leer aquí, con lo cual, durante este análisis habrá posibles destripes que puedan chafaros el juego, el que avisa no es traidor o así reza el dicho.

En su apartado técnico nos explayamos ya en su momento con el análisis original, por lo cual con deciros que la producción mantiene en ambos contenidos un nivel similar podréis haceros una idea, sobre todo si leéis o regresáis al correspondiente análisis de Resident Evil 7.

En el confort, para todos aquellos que lo quieran jugar en realidad virtual, también nos encontramos ante un apartado común, al ser algo bastante técnico al igual que lo audiovisual, los dos contenidos son un producto excelente, sin mareos, sin fallos de detección y con una inmersión que, como ya dijimos en el pasado, no se podría conseguir de otro modo. Recomendamos fervientemente jugar en este modo porque es otra forma de jugar nunca antes vista.

Tras haber comentado los apartados comunes de los dos contenidos e incluso que se heredan del trabajo inicial allá por el ya lejano enero de 2017, toca el turno de la jugabilidad e historia donde si haremos distinción porque los dos Dlcs tienen una clara inclinación que los distancia, no mucho, pero si lo suficiente.

Empecemos por lo que podría haber sido un descafeinado contenido, sobre todo por su carácter exento de cargo, No soy un héroe se nos prometió como un contenido gratuito que aportaría contenido a la trama, un nuevo enfoque y más horas de juego. Veamos si lo ha conseguido.

Nos haremos con el control del famoso personaje Chris Redfield, icono de la saga que llega totalmente remodelado e irreconocible hasta esta entrega. Incluso estamos ante un personaje menos explosivo, menos impulsivo, notándose en sus cortas intervenciones cinemáticas más comedido.

De toda la familia Baker al final de la historia quien había quedado con vida era el psicópata Lucas, este es el que ha raptado y torturado a tres de nuestros compañeros que deberemos rescatar sobreviviendo a las idas de hoya del pequeño de la familia.
Lo cierto es que No soy un héroe aporta más al folclore creado para este nuevo camino de la franquicia y ha superado nuestras expectativas en cuanto a contenido narrativo siendo interesante encontrar los pocos fragmentos repartidos por los escenarios que nos cuentan pequeñas briznas de su historia.

Pero Capcom sigue dotando al famoso personaje el rol de chico duro donde la acción sigue siendo su punto fuerte. Y sí, estamos ante un añadido con más acción que el juego base pero que no olvida la exploración de los escenarios y algún que otro puzle. Estos últimos demasiado simples y con poca o nula dificultad.

Los desarrolladores han optado por esquematizar un escenario donde debemos llegar a D pasando primero por A, luego por B y así, adquiriendo nuevos objetos que nos permitan avanzar hasta el final de la aventura mientras matamos todo lo que se nos cruce en el camino.

No olvidan las llaves, manivelas y diferentes utensilios que nos permitan acceder al siguiente punto del escenario para seguir avanzando. Toda esta receta nos cuece un caldo que dura unas dos horas que se adereza con rejugabilidad gracias a algunos coleccionables (aquí regresan las monedas) y diferentes niveles de dificultad para que nos suponga un reto mayor.

Y dando el salto al que si es de pago, El fin de Zoe, nos ponemos más estrictos. En un punto de la aventura principal tuvimos que elegir si curábamos a nuestra amada esposa Mia o por lo contrario nos liábamos la manta a la cabeza y curábamos a la hija de los Baker, Zoe. Como sería mejor aceptado, y claro esta es para lo que fuimos hasta Luisiana, decidimos curar a nuestra esposa y la pobre Zoe quedaba sola y desamparada.

Pues no podíamos estar más equivocados por que Jack el cabecilla de la familia tiene un hermano, Joe, que acude en ayuda de su familia y en concreto de su sobrina quien ha caído bajo los efectos de la espora de Eveline. En resumen, debemos recorrernos los pantanosos escenarios para encontrar la cura que salve a nuestra querida sobrina Zoe.

Aquí ya desde un principio nos damos cuenta que nuestro protagonista goza de otras aptitudes para hacer frente a los enemigos del juego, controlamos a un hombre rudo posiblemente granjero con un pasado como boxeador (porque tiene un gancho de aúpa) que hará uso de sus puños de una manera sobradamente eficiente.

Estamos ante un contenido muy lineal donde el avanzar haciendo uso del sigilo es lo más premiado junto a nos tintes de crafteo que no nos llevará más de dos horas completar. Al igual que ocurría en No soy un héroe, se podrá rejugar con diferentes dificultades con la posibilidad de recoger algún que otro coleccionable que se nos escapase durante la primera pasada.

En conclusión, podemos decir sin temor a equivocarnos que todo aquel que jugó y disfruto de la aventura original se encontrará satisfecho con el contenido de ambas expansiones y a su vez todo aquel que no pudo jugar cuando fue lanzado el título el enero pasado tiene una oportunidad de oro, y nunca mejor dicho, para disfrutar de la historia al completo de la familia Baker y poder así sacar sus propias conclusiones para las próximas entregas.

Nos encontramos con el mismo apartado técnico sobresaliente, un confort para su versión VR excepcional y una localización que nos hace olvidar el pasado de Capcom donde reinaba el subtitulo con mucha suerte, atentos al doblaje del tío Joe.
Un contenido y una versión del Resident Evil más innovador de la franquicia muy recomendable. Sobre todo, para el que disfrutó o no pudo jugar en su lanzamiento original.

(Este análisis ha sido realizado con una copia física facilitada por Koch Media España)

Jugabilidad - 79%
Gráficos - 90%
Sonido - 90%
Historia - 81%
Confort - 95%

87%

Resident Evil 7: Gold Edition nos trae los últimos y mas importantes contenidos para expandir la aventura principal y cerrar algunas incógnitas que habian quedado en el tintero, lo hace bien y con un contenido de calidad y sumando unas 4 horas más que para un juego de tal producción siempre son bienvenidas. Aunque podíamos haber pedido más cantidad de situaciones y con ello más duración, esta es la oportunidad perfecta para jugar al título que ha marcado un antes y un después en la famosa franquicia de Capcom.

User Rating: Be the first one !

Acerca de Néstor Domínguez

En los albores de los tiempos…. Crítico, analítico, el videojuego comenzó como un juego siguió como un hobbie y ahora es pasión. Desde Mega Drive pasando por PlayStation y terminando en el futuro, emprendamos un viaje en el Lagunamov hasta shadow moses pasando por el salón de todo jugón.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.ACEPTAR

Aviso de cookies