Os contamos qué nos ha parecido la cuarta entrega de una de las sagas de estrategia por turnos por excelencia.

Ha pasado ya una década desde que una de las entregas principales de Valkyria Chronicles apareció en una consola de sobremesa de Sony, sin ser un remaster, o algún tipo de relanzamiento por el estilo. En todo este tiempo hemos visto un par de juegos lanzados para la ya lejana PSP, o algún spin-off algo desacertado como Valkyria Revolution. Con estos antecedentes, Valkyria Chronicles 4 suponía un nuevo comienzo para la saga en plataformas domésticas, y una segunda oportunidad para SEGA de ofrecer a los fans el juego que llevaban años esperando. Tras haber pasado las últimas semanas encerrados jugandolo, ya adelantamos que ha sido un pleno completo.
LA GUERRA NUNCA CAMBIA
Como ya sucedía con el primer juego de la franquicia, Valkyria Chronicles 4 nos propone ser participes de un conflicto armado, inspirado en la Segunda Guerra Mundial, con un Imperio, que son un amalgama de nazis y comunistas, y la Federación, nuestro bando, que son fácilmente reconocibles como los Aliados.
Con un Imperio mucho más poderoso y que ha ido ganando territorio en cada combate, a la Federación no le queda más remedio que poner en marcha un arriesgado plan que de la vuelta a una guerra que tiene prácticamente perdida. Una contraofensiva relámpago de tal magnitud que les permita, avanzando sin descanso, llegar a la capital del Imperio y de esta manera doblegar a la poderosa nación. Y es aquí dónde nuestro escuadrón entra en juego.

Nuestra unidad es una de las seleccionadas para llevar a cabo esa contraofensiva, y como tal, recae sobre los hombros del jugador el llevar a buen puerto cada una de las misiones que nos ordene el Alto Mando, si queremos que los protagonistas puedan volver a casa sanos y salvos.
Así comienza la aventura, que se va narrando como es costumbre mediante un libro, en el que se van sucediendo las escenas de vídeo, las conversaciones y las misiones jugables. Todo ello conformando un guión que sorprenderá a los que se acerquen a la saga por primera vez por su seriedad y respeto hacia un tema tan poco dado al humor como es la guerra. De hecho, la construcción de personajes sigue siendo magnífica, con un elenco bien diferenciado en personalidad y psicología y que no tiene miedo de alejarse de los manidos estereotipos del anime y el manga.

El juego está doblado al inglés, pero por primera vez está traducido a nuestro idioma en todos sus textos, de modo que no hay ninguna excusa para poder entender el excelente relato que nos espera en este Valkyria Chronicles 4.
SEGA NO SE ARRIESGA
Decidida a no pegar un patinazo con Valkyria Chronicles 4, SEGA ha procurado introducir el menor número de novedades en el juego, e incluso ha renegado de las vistas en la segunda o tercera parte, aparecidas en PSP. No, el cuarto juego repite la mecánica jugable que ya explicó nuestra compañera Helena en su análisis de la versión remasterizada del primer juego, el sistema BLiTZ.
Reducido a su mínima expresión, se trata de un sistema táctico por turnos, en el que cada bando cuenta con una serie de puntos de mando. Mover unidades y realizar acciones con ellas tiene un coste en esos mencionados puntos, y una vez agotados, le toca el turno al otro bando. Cada vez que invertimos puntos en una unidad, ese personaje puede moverse una determinada distancia, y realizar una sola acción, sea un ataque, lanzar una granada, reparar un vehículo, o curar a un aliado, entre otras. No obstante, podemos seleccionar varias veces al mismo personaje en un turno, a expensas de puntos de mando, y que termine por agotarse.

No obstante, BLiTZ no es un sistema por turnos puro, ya que los personajes pueden recibir disparos enemigos si están al alcance de los enemigos y son descubiertos, o pueden recibir respuesta a su fuego. De modo que, a la hora de planificar nuestras acciones, hay que tener en cuenta que ni los enemigos, ni nuestros soldados, van a permanecer impasibles cuándo se encuentren frente a frente, como en otros juegos del género.
Como decimos es una explicación muy resumida de un sistema bastante más complejo y profundo, dónde una de las novedades son unos entornos más grandes y misiones de mayor duración. Misiones que pueden ser tan sencillas como eliminar todas las fuerzas enemigas, o identificar qué tanques son reales y cuáles falsos en una espesa niebla. Con los objetivos de cada tarea encomendada en mente, tendremos que elegir al equipo de soldados que mejor se adapten a los posibles imprevistos de la batalla. Y los habrá, porque en Valkyria Chronicles 4 suele suceder que los objetivos cambien a mitad de partida, por necesidades de la historia, y que nos veamos obligados a improvisar sobre la marcha. Como se suele decir, ningún plan sobrevive al contacto con el enemigo.

Si queremos tener las mínimas garantías de éxito en estas condiciones cambiantes, es obligatorio conocer a nuestras tropas. Éstas están divididas en clases, y contamos con exploradores, soldados, lanceros, ingenieros, francotiradores y nuestro tanque. La novedad residen en la clase granadero, un nuevo tipo de tropa que requiere algo de tiempo cada vez que despliega su arma, pero que es capaz de lanzar proyectiles a larga distancia, lo que la vuelve indispensable a la hora de limpiar zonas de otro modo inaccesibles para el resto de clases.
Pero no solo debemos conocer los puntos fuertes y débiles de cada clase, sino también a cada soldado. El escuadrón no está conformado por hombres y mujeres anónimos. Todos ellos tienen un nombre y un pasado, y aún más importante, sus propios potenciadores. Éstos pueden otorgarles efectos beneficiosos o perjudiciales en mitad del combate, como incrementar su defensa, reducir su puntería, o tener más facilidad para atacar de forma conjunta. Es el hecho de que cada soldado tiene su personalidad, con sus amigos y enemigos dentro del escuadrón, si le gusta ser un solitario, o la naturaleza, o tal vez se sienta más motivado acompañado por miembros del sexo opuesto. Cada individuo es único.

Así, como el juego tiene muerte permanente, si perdemos a alguno de nuestros fieles hombres y mujeres, lo perdemos para siempre, añadiendo significado a algo tan común en un videojuego como es la muerte.
Entre misiones e historia, podemos visitar el campamento base, un centro de operaciones en el que invertir la experiencia y los créditos ganados tras cada pelea. Subir el nivel de cada clase, equipar órdenes de mando que utilizar en batalla, mejorar las armas, el equipo o a nuestro tanque, y equiparselo a cada soldado son gestiones esenciales para progresar en la aventura.
MUY, MUY CONSERVADOR
Dónde la decisión de no arriesgar de SEGA se convierte en defecto y no virtud es en el aspecto visual de Valkyria Chronicles 4. Este no ha cambiado con respecto a Valkyria Chronicles Remastered, y casi se diría que no es un título desarrollado en la generación actual.

El motor CANVAS no luce anticuado porque con el uso del cel-shading, los sombreados, y el difuminado de la imagen, seguimos estando ante un juego bonito y vistoso, pero alejado de la vanguardia tecnológica. No es algo que lastre al juego especialmente, pero si es cierto que con algunos elementos gráficos como puedan ser la explosiones u otro efectos, se podría haber trabajado más, dando lugar a un aspecto visual más acorde a los tiempos que corren.
La batuta de la música la retoma el compositor Hitoshi Sakimoto, que ya trabajó en anteriores juegos, si bien no en el spin-off Valkyria Revolution. El japonés ofrece una consecución de partituras de cargado tono militar con toques líricos que le sientan al juego como un guante. También hay que apuntar, no obstante, que alguna parece reciclada de otros títulos.

CONCLUSIONES
SEGA ha querido ir sobre seguro con este nuevo Valkyria Chronicles 4, y con ello se ha mostrado conservadora hasta el extremo en su planteamiento, introduciendo pocas novedades y tomando como base lo ya construido con el primer juego. De inicio podría parecer un camino equivocado, pero la ausencia de juegos parecidos, y el hecho de que fuese lo que muchos fans desearan desde que jugaron a aquel primer Valkyria Chronicles hace diez años en PS3, hace de este cuarto juego un título más que notable, fresco y muy, muy divertido.
Hemos realizado este análisis con una copia de prensa para PlayStation 4 proporcionada por Koch Media.
Historia - 85%
Jugabilidad - 90%
Gráficos - 78%
Sonido - 85%
85%
SEGA ha querido ir sobre seguro con este nuevo Valkyria Chronicles 4, y con ello se ha mostrado conservadora hasta el extremo en su planteamiento, introduciendo pocas novedades y tomando como base lo ya construido con el primer juego. De inicio podría parecer un camino equivocado, pero la ausencia de juegos parecidos, y el hecho de que fuese lo que muchos fans desearan desde que jugaron a aquel primer Valkyria Chronicles hace diez años en PS3, hace de este cuarto juego un título más que notable, fresco y muy, muy divertido.
LivingPlayStation Blog de videojuegos para usuarios PlayStation donde encontrarás noticias, análisis y foros.
Debe estar conectado para enviar un comentario.