septiembre 25, 2022 8:43 am

Análisis Mass Effect Andromeda

Tras cinco años esperando una nueva entrega de una de las sagas insignia RPG de ciencia ficción de BioWare, por fin hemos podido poner nuestras manos en Mass Effect Andromeda y descubrir esta nueva entrada en la franquicia, que nos lleva a una galaxia vecina lista para explorar.

Es innegable que todos los fans de la saga Mass Effect esperaban con ganas esta nueva entrega de la serie, que deja atrás la trilogía del comandante Shepard y los Segadores, para sumergirnos en una nueva historia, con nuevo protagonista, nuevos personajes y, sobre todo, una nueva galaxia, la de Andrómeda, a dos millones de años luz de la Vía Láctea, en la que por supuesto no faltan las amenazas a las que hacer frente. Y aunque veremos nuevas mecánicas de juego, lo cierto es que resultan muy familiares para aquellos que jugasen a los otros tres juegos. En LivingPlayStation hemos querido dedicarle las horas necesarias para ofreceros el análisis más completo posible y en él os hablaremos de las luces y las sombras de este título que, pese al accidentado lanzamiento, merece que al menos le demos una oportunidad.

Tras un sueño de 600 años

Como decíamos, la trama de Mass Effect Andromeda se aleja por completo de la de la trilogía original y pone el punto de partida en el año 2185, cronológicamente hablando entre el final de Mass Effect 1 y el comienzo de Mass Effect 2. La Iniciativa Andrómeda es un grupo civil en el que varias especies de la Vía Láctea trabajan para llevar a cabo un objetivo casi imposible: viajar a la galaxia de Andrómeda para explorarla y colonizarla. Para ello se han construido cuatro arcas, una por cada especie (humana, asari, turiana y salariana, aunque si uno lee el lore del juego, descubrirá una quinta arca) y una estación espacial, el Nexus, que partió un año antes con el objetivo de convertirse en punto de encuentro y centro neurálgico de las nuevas colonias. Nuestra historia comienza abordando la Hyperion, el arca humana, donde dormiremos más de 600 años en crioestasis hasta despertar en Andrómeda. Despertar que pronto se presenta accidentado porque los planes nunca salen como se planean, sobre todo cuando pasan seis siglos entre la salida y la llegada, tiempo más que suficiente para que las cosas puedan cambiar.

Con la Hyperion atrapada en una extraña nube de energía en uno de los sistemas del Cúmulo de Heleus (elegido por la Iniciativa para su posible colonización), tomaremos el control de Sara o Scott Ryder (nombres que podremos cambiar, aunque si optamos por mantener los originales, algunos personajes los usarán durante el juego) miembros del equipo del Pionero humano, Alec Ryder (su padre), y descenderemos a Habitat 7, el mundo paradisiaco destinado a ser la nueva colonia de la humanidad en Andrómeda, pero que enseguida descubriremos que de paradisiaco no tiene nada. Sin apenas vegetación, cruzado por peligrosas tormentas eléctricas, un aire irrespirable y con enormes rocas flotando en el aire, desde luego no parece un nuevo hogar.

Este es el punto de partida de Mass Effect Andromeda, una historia con un guión y personajes decentes en cuanto a trama y desarrollo, que nos llevará a explorar los diferentes sistemas del Cúmulo de Heleus en busca de mundos que poder colonizar y cumplir así con el objetivo de la Iniciativa. Sin embargo, el viaje comienza movido con la extraña nube de energía que más tarde descubriremos que recibe el nombre de Miasma, con un primer encuentro con alienígenas nada amistoso y con la muerte de Alec Ryder, que pasará su cargo de Pionero a uno de sus hijos (el personaje con quien estemos jugando). Nos esperan compañeros de equipo que reclutar, puestos de avanzada que montar, el encuentro con otra especie y el misterio que entrañan la Miasma y las misteriosas ruinas de tecnología avanzada dispersas por todo el cúmulo, a las que se bautizará como relictas. Y para ello contaremos con una nueva nave y un nuevo vehículo terrestre, la Tempest (desde la que tendremos acceso al mapa de la galaxia) y el Nomad. Y no os hablamos más de la historia, porque es uno de los elementos importantes en cualquier RPG de este estilo y preferimos ahorraros los spoilers.

Heleus, un cúmulo de oportunidades

Está claro que la exploración es uno de los pilares centrales de Mass Effect Andromeda, aun contando con unos enemigos evidentes, el acento se pone en explorar el cúmulo de Heleus y conseguir el mayor porcentaje de viabilidad en los diferentes mundos que podremos colonizar al levantar puestos de avanzada y solucionar los diferentes problemas que encontraremos en ellos. Esto será lo que nos haga avanzar en la historia principal del juego al cumplir las Operaciones Prioritarias del mismo, pero no faltarán misiones secundarias con las que iremos subiendo no solo la viabilidad de los planetas y del cúmulo en general, sino también ganaremos experiencia que hará subir el nivel de Ryder y nos dará puntos para invertir en los diferentes árboles de habilidades que tendremos a nuestra disposición. Así, tendremos misiones de Aliados y Relaciones, centradas en los compañeros de equipo (aquí será dónde encontréis las misiones de lealtad, bastante entretenidas e interesantes) y otros NPCs con los que nos cruzaremos en el juego, los Cometidos de Heleus, donde encontraremos diferentes misiones relacionadas con los mundos que hemos ido descubriendo, y las Tareas Adicionales, que son las que menos transcendencia tienen para la trama general, pero que nos ayudarán a ganar más experiencia. Estas misiones secundarias cuentan con bastante variedad y algunas resultan bastante entretenidas, aunque probablemente serán las misiones de lealtad las que más disfrutemos por lo que conllevan para el desarrollo de los personajes y su relación con Ryder.

Podremos descender a un puñado de planetas con la Tempest y recorrerlos con el Nomad (salvo una excepción). Su extensión suele ser considerable, por lo que contaremos con viaje rápido, que se activará al colocar diferentes estaciones avanzadas por la superficie del planeta. Estas estaciones además recargarán el soporte vital del Nomad y del grupo, recargarán nuestra munición y nos permitirán cambiar el equipamiento, ya que una vez comenzamos una misión o descendemos a un planeta no podremos hacerlo, de manera que las armas, consumibles, armadura y compañeros de equipo que elijamos no podrán cambiarse a no ser que lo hagamos en una de estas estaciones. El viaje rápido nos ahorrará tiempo cuando hayamos desbloqueado las diferentes estaciones de avanzada, pero conducir el Nomad e ir descubriendo terreno también tiene su encanto, además, en estos viajes nuestros compañeros de equipo hablarán entre ellos (conversaciones muy al estilo de los diálogos en los ascensores de la Ciudadela del primer juego).

La cantidad de sistemas que podemos explorar es numerosa, aunque se irán desbloqueando según avancemos en la historia. No podremos bajar a todos los planetas, pero podremos escanearlos en busca de recursos, igual que en tierra, pudiendo así recolectar materiales de toda clase que más tarde podremos utilizar en la creación de equipo mejorado para Ryder en Investigación y Desarrollo a bordo de la Tempest y otras localizaciones escogidas. Y es que en esta sección I+D podremos investigar los planos y después desarrollarlos. Tendremos tres tipos: Iniciativa de Andrómeda, Cúmulo de Heleus y Relictos, pudiendo investigar y desarrollar en todos ellos armas, armaduras y aumentos, estos últimos nos darán extras al colocarlos en la creación de objetos (recarga más rápida de escudos, sumidero de calor para las armas, más salud…).

Para poder investigar nuevos planos necesitaremos Puntos de I+D que conseguiremos al escanear diferentes objetos y criaturas, mientras que para crearlos nos harán falta materiales, ya sean minerales, metales o biológicos, que obtendremos de depósitos en los planetas, dejarán caer los enemigos al morir o encontraremos en contenedores dispersos por los escenarios, además de poder comprar algunos en las tiendas. Podremos investigar y crear equipo de hasta un nivel de 10, aunque tendremos restricciones de nivel de personaje (por ejemplo, no podremos fabricar torsos de armadura del nivel 10 hasta alcanzar el nivel 60 con Ryder). Dentro de esta sección también podremos mejorar varias características del Nomad, como los escudos, la velocidad o la maniobrabilidad, entre otros. Por supuesto, el crafteo no es obligatorio, ya que podremos comprar equipo mejorado en las tiendas de los diferentes planetas, pero crear nuestro propio equipo nos puede dar algunas ventajas de cara al combate gracias a los aumentos, además, algunos objetos, como las piezas relictas solo podremos conseguirlos mediante este sistema de creación. En cualquier caso, estamos ante un sistema de creación sencillo y con cierta profundidad.

Antes mencionamos la viabilidad de los planetas y del cúmulo; conseguir aumentar la viabilidad se traduce en Puntos de Viabilidad en Andrómeda (PVA), que aumentarán el nivel del Nexus y que podremos invertir en sacar cápsulas de crioestasis, pudiendo elegir entre tres tipos: Científicos, Militares y Comerciales. Estas cápsulas nos darán recompensas cada cierto tiempo, como puntos de investigación, materiales, créditos, etc., o ventajas pasivas para el combate y los equipos de asalto APEX, a los que podremos enviar en diferentes misiones para ganar recompensas en forma de materiales, créditos y equipo. Podremos crear hasta seis equipos de asalto y subir con ellos hasta el nivel 20. Esta característica del juego es completamente opcional, además, algunas de las misiones del APEX podremos realizarlas nosotros mismos a través del multijugador (pero de esto os hablaremos más adelante).

Combinaciones explosivas, experiencia y habilidades

Vista la exploración y las diferentes misiones que nos ofrece Mass Effect Andromeda, vayamos a otro aspecto importante de su jugabilidad, el combate. Aunque esencialmente, el título bebe directamente de lo visto en la trilogía original, es evidente que ha tomado los mejores elementos de las mismas y creado un sistema de combate dinámico, fluido e interesante que se basa en la combinación de los diferentes poderes de los personajes para lograr hacer el mayor daño posible.

Como decíamos más arriba, la experiencia que ganemos a lo largo del juego hará subir el nivel de Ryder, otorgándole puntos de habilidades para invertir en los diferentes árboles disponibles: Combate, Biótica y Tecnología (siguiendo el estilo del primer Mass Effect, tendremos un bueno número de habilidades disponibles entre las que elegir, con cada una dividida en seis niveles, tal como ocurría en Mass Effect 3). De partida, cuando creamos a nuestro personaje, podemos elegir de entre seis el tipo de entrenamiento especial que ha recibido para determinar las tres habilidades activas y/o pasivas con las que comenzaremos el juego y el tipo de perfil o perfiles que tendremos desbloqueados. Los perfiles son las antiguas clases (Soldado, Infiltrado, Adepto, Vanguardia, Ingeniero…), activarlos nos dará ciertas ventajas para el combate; por ejemplo, el perfil de Ingeniero hará que nuestros poderes tecnológicos sean más potentes o que nos acompañe un dron que detonará si se nos acercan enemigos para dañarlos. Los perfiles pueden subir de rango según invirtamos puntos en los diferentes árboles de habilidades con los que están relacionados (por ejemplo, desbloquearemos y subiremos el rango del perfil Infiltrado al invertir puntos en habilidades de combate y tecnológicas). No tendremos ningún tipo de restricción a la hora de elegir qué perfil usar, salvo que estén sin desbloquear, por lo que podremos crear personajes de clases puras invirtiendo los puntos de habilidad en un solo árbol, ya sea biótica, combate o tecnología, o personaje híbridos invirtiendo puntos en diferentes árboles, creando así un tipo de personaje más versátil, como puede ser el perfil de Explorador. En cualquier caso las posibilidades son muchas y podremos explorarlas a placer durante el juego hasta dar con ese tipo de personaje que más nos guste. Además, contaremos con la posibilidad de resetear los puntos de habilidad (a cambio de créditos) en la enfermería de la Tempest.

Al combate solo podremos llevar activos tres poderes que quedan en acceso rápido, pero gracias a la rueda de armas y consumibles podremos acceder también a cuatro perfiles precargados, teniendo así acceso a diferentes juegos de poderes (12 en total). Esta característica viene explicada argumentalmente en el juego como una de las habilidades que SAM, nuestra inteligencia artificial implantada, nos permite usar y lo cierto es que útil para hacer frente a los distintos tipos de enemigos que encontraremos en Andrómeda.

Los compañeros de Ryder también contarán con sus propios árboles de habilidades, cinco en total, con tres de poderes activos relacionados con su clase, y dos pasivos para mejorar sus características de daño, salud, defensa y tiempos de carga. Podremos optar por desarrollarlos manualmente o de manera automática. Lo que no podremos hacer será darles órdenes en combate más allá de dónde colocarse, hacer uso de sus poderes como ocurría en la trilogía original o cambiar su equipo, algo que nos parece un desacierto, ya que con la cantidad de loot que tiene este juego, poder gestionar el equipo de nuestros aliados nos parece una opción interesante que no está presente. Además, echaremos en falta ese control extra de sus poderes en combate, sobre todo para lograr las combinaciones y detonaciones, aunque la IA no funciona del todo mal en ese sentido.

Y es que ya metidos en el combate, veremos que estos siguen las líneas básicas de la saga, apostando por el estilo shooter en tercera persona, y añaden el elemento de las detonaciones. Si en los anteriores juegos ya podíamos hacer combinaciones de poderes para lograr más daño, en Mass Effect Andromeda se va un paso más allá. Ahora tendremos poderes que prepararán la detonación (como el rayo criogénico, la munición incendiaria, la atracción, etc.) y poderes que detonarán la combinación (como la descarga eléctrica, la carga biótica, el disparo de conmoción, etc.). Estas combinaciones y detonaciones serán ideales para reducir escudos y armaduras de los enemigos más duros, ya que cada clase de enemigo (tendremos cuatro tipos: ketts, relictos, roekar y forajidos) contará con diferentes tipos especializados y de mayor nivel. Así, la combinación entre los poderes y las armas (podremos llevar hasta cuatro, aunque dos espacios habrá que desbloquearlos con los PVA, y cuentan con espacios para colocarles modificadores que nos darán algún extra en daño, peso, estabilidad…), así como el uso de consumibles (munición criogénica, incendiaria, misiles cobra, recargadores de escudos…) serán la clave para superar con solvencia los numerosos enfrentamientos que nos esperan en el juego. Un sistema que conviene dominar sobre todo para los niveles más altos de dificultad (aunque es bastante intuitivo y sencillo de usar). Y aunque ofrece amplias posibilidades de combinación de poderes y perfiles, lo cierto es que puede que acabéis usando casi siempre la misma combinación cuando deis con una que se ajuste a vuestro estilo de juego.

Como decíamos más arriba, el combate es fluido, rápido y fácil de dominar, aspectos positivos que quedan algo ensombrecidos por una IA enemiga y aliada que puede mejorarse un poco (aunque gracias al último parche, el 1.05, ya hemos notado alguna mejoría en ese aspecto, aún le queda espacio para pulirse más), ya que muchas veces los enemigos se quedarán parados sin cubrirse cuando les atacamos desde cierta distancia, en otras ocasiones no abandonarán prácticamente nunca la cobertura y nuestros aliados tendrán ciertas tendencias suicidas al quedarse más veces que no al descubierto. Esto es algo que en niveles de dificultad medios o bajos no importa mucho, pero en Difícil o Locura sí.

Finalmente, cerramos esta sección haciendo mención a los diálogos y la toma de decisiones. Estos elementos siguen estando presentes en Mass Effect Andromeda, como no podía ser de otra forma, y es evidente que están basados en lo que ya pudimos ver en Dragon Age: Inquisition. Vuelven los iconos contextuales para saber qué tipo de respuesta estamos dando o si estamos flirteando con un personaje (aunque se pueden quitar en Opciones), según el tipo de respuestas que demos, irónicas, profesionales, empáticas o lógicas, así se irá construyendo el carácter de nuestro Ryder y el resto de personajes responderán en consecuencia (para que os hagáis una idea, si vuestro Ryder tiende a usar la ironía y el humor habitualmente, es probable que otros personajes hagan comentarios al respecto de sus chistes malos).

Por su parte, las decisiones que tomemos ya no nos harán ser malos o buenos, pero tendrán consecuencias en momentos clave del argumento, como disponer o no de ciertos aliados, por ejemplo.

Multijugador

Desde su inclusión en Mass Effect 3, BioWare ha seguido introduciendo un modo multijugador cooperativo en sus principales juegos y Mass Effect Andromeda no iba a ser distinto.

Este modo es muy similar al que ya pudimos disfrutar en el tercer juego, equipos de hasta cuatro jugadores se enfrentarán a varias hordas de enemigos en siete oleadas, dos de ellas teniendo que cumplir algún objetivo, como puede ser mantener una posición mientras se suben unos datos o acabar con cuatro enemigos concretos, siendo la última oleada la de extracción. Los mapas cuentan con tres niveles de dificultad: bronce, plata y oro, y tres tipos de enemigos: ketts, relictos y forajidos. Algunas misiones serán del APEX y tendrán cierto transfondo relacionado con el juego, y las recompensas que ganemos podremos usarlas en la campaña de un solo jugador, además, podrán tener handicaps (como menor daño de los poderes) o bonificadores (más munición), lo que les da un punto más de interés.

En general, el multijuagdor es un modo divertido y entretenido, donde podremos escoger entre varias clases de personajes para ir subiéndolos de nivel y desbloqueando sus habilidades en cinco árboles diferentes: dos pasivos y tres activos, que serán los poderes que podremos usar en los mapas. Podremos personalizar a nuestros personajes, adquirir suministros como botiquines, lanzamisiles cobra, unidades de reanimación, consumibles como munición especial, nuevas armas y nuevos personajes, todo ello comprándolo en la tienda a cambio de créditos o Puntos de Andrómeda o desbloqueando recompensas al superar los diferentes desafíos del modo.

Este modo es completamente opcional y no será necesario para completar el juego, aunque como ya decimos, si jugamos en él, podremos obtener recompensas para la historia principal.

Creando una nueva galaxia

Veamos ahora el apartado más irregular del juego, el técnico, que no ha venido exento de polémica desde el lanzamiento del juego, y aunque es cierto que en general los problemas de este apartado no entorpecen las partidas (al menos no en nuestro caso, con más de 90 horas de juego), sí que ensombrecen un resultado final que esperábamos mejor por parte de BioWare.

Gráficamente Mass Effect Andromeda viene algo desequilibrado; si por un lado tenemos unos escenarios bien construidos, con diseños variados para los diferentes ambientes que encontraremos en los planetas colonizables de Heleus, amplios con buena distancia de dibujado, con un buen uso de texturas, efectos visuales y de iluminación correctos, en lo que a diseño de personajes y animación se refiere vemos el punto flaco del juego. Afortunadamente, el parche 1.05 ha venido a mejorar este último aspecto y nos presenta unas animaciones faciales mejoradas y el añadido de más texturas para las caras, lo que por fin les da un aspecto más natural. Encontraremos una buena atención al detalle en muchos elementos del juego, lo que ayudan a dotar de vida y presencia las distintas localizaciones que visitaremos y personajes que conoceremos. Y aunque con cada actualización se van solucionando, todavía encontraremos bugs gráficos, como popping o clipping, tirones al conducir el Nomad, caídas puntuales del frame rate y algún que otro fallo de animación. Fallos que si bien raramente rompen la partida, si que nos sacan de la inmersión tan necesaria en este tipo de juegos. Y aunque los parches que están arreglando todas estas cosas son de agradecer, no podemos evitar pensar que quizás habría sido mejor lanzar el juego algo más tarde, pulido ya por completo.

En cuanto al sonido, nos encontramos un buen trabajo en efectos sonoros, con diferentes sonidos para cada tipo de arma, ambientes en los que nos movamos, uso de una amplio rango de voces para la enorme cantidad de NPCs que encontramos en el juego o cuando estamos conduciendo el Nomad. Todo ello ayuda a crear una buena atmósfera sonora que nos ayuda a meternos en el juego, aunque también adolece de algún que otro fallo, como que casi desaparezca el sonido en momentos puntuales (normalmente al conducir el Nomad). En cuanto al doblaje, BioWare vuelve a ofrecernos un buen elenco de actores de doblaje (en nuestro caso en inglés) que consiguen dotar de personalidad propia a los personajes que interpretan. Y la banda sonora está a un buen nivel, siguiendo el estilo sonoro de la trilogía original, con nuevos temas que nos acompañarán de fondo en nuestro viaje, solo haciéndose notar cuando la trama así lo necesite.

Conclusión

Tras 96 horas de juego (entre historia principal y misiones secundarias), podemos decir que Mass Effect Andromeda tiene más luces que sombras; no negamos que su apartado técnico debería ser mejor, algo que las diferentes actualizaciones están solucionando, y que tiene algunos bugs molestos que esperamos que se vayan arreglando también. Pero también es verdad que cuenta con una historia decente y unos personajes que, aunque normales, están bien construidos y consiguen plasmar sus propias personalidades e historias junto a las de Ryder, cuya personalidad y carácter dependen de nuestra propia forma de jugar y las decisiones que tomemos. Además, en lo que a jugabilidad se refiere tenemos un juego bastante completo, donde la exploración y colonización son el leitmotiv del título, sin dejar de lado las batallas, que cuentan con un sistema de combate bien desarrollado que lleva a un nuevo nivel lo visto en la trilogía original en lo que a combinación de poderes y habilidades se refiere; es lo suficientemente profundo a la vez que sencillo de usar para poder crear unos personajes totalmente a nuestro gusto y estilo.

Sin duda, como dijimos al comienzo, merece la pena darle esa oportunidad y probarlo, puede que el comienzo sea un poco lento, pero el juego coge ritmo, nos plantea misterios, puzles (a modo de sudokus alienígenas), nos da alguna sorpresa argumental y termina dejando algunas preguntas sin resolver, lo que encaja perfectamente con aquello de que estos son los primeros pasos en Andrómeda de la Iniciativa.

Historia - 85%
Jugabilidad - 85%
Gráficos - 70%
Sonido - 75%
Multijugador - 80%

79%

Tras 96 horas de juego podemos decir que Mass Effect Andromeda tiene más luces que sombras; no negamos que su apartado técnico debería ser mejor. Pero también es verdad que cuenta con una historia decente y unos personajes que, aunque normales, están bien construidos y consiguen plasmar sus propias personalidades e historias junto a las de Ryder. En lo que a jugabilidad se refiere tenemos un juego bastante completo, donde la exploración y colonización son el leitmotiv del título, sin dejar de lado las batallas, que cuentan con un sistema de combate bien desarrollado que lleva a un nuevo nivel lo visto en la trilogía original en lo que a combinación de poderes y habilidades se refiere. Sin duda, merece al menos que le demos una oportunidad.

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Acerca de Helena Ramírez

Con un mando en las manos desde... hace mucho. RPGs y conducción, dos géneros bastante diferentes con los que disfruto mucho. Hay un trozo de papel que dice que soy periodista.

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